Fútbol

A 24 años del lluvioso reestreno de Nelson Acosta en la selección chilena goleando a Ecuador

La Roja consiguió su primer triunfo en las clasificatorias rumbo a Francia 1998 bajo un aguacero de proporciones que se dejó caer en la capital

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Por Juan Vera Valdés
Lunes 06 de Jul, 2020 - 18:12

Por Cristián Alejandro Cavieres.

Muchos recordarán el 6 de julio de 1996. Bajo intensas precipitaciones incluso con truenos y relámpagos, la selección chilena volvía a disputar un partido por clasificatorias mundialistas jugando en territorio nacional. El último había sido ese accidentado uno a uno ante Brasil en 1989 con la posterior sanción donde se tuvo que “recibir” a Venezuela en Mendoza.

Además, era el debut de Nelson Acosta en la selección chilena tras la partida del vasco Xavier Azkargorta luego del pálido empate ante la Vinotinto en Barinas y si bien el uruguayo/chileno ya había dirigido un partido ante España en 1993 este fue de carácter amistoso, por lo que esa noche por primera vez lo hacía por los puntos.

Ya muerto el perro y acabada la rabia, como dijo el propio “Bigotón”, Nelson Acosta fue el elegido por la directiva encabezada por Ricardo Abumohor quien debió actuar rápido y tras las aceptables campañas cumplidas dirigiendo a Unión Española, se determinó que el estratega cumplía con las condiciones.

Acosta

Y el primer desafío estaba a la vuelta de la esquina y la nómina tenía como gran referente a Iván Zamorano quien venía de una regular última campaña en el Real Madrid, pero recientemente transferido al Inter de Milán. Universidad de Chile que cumplió una gran campaña en Copa Libertadores y un Colo Colo que se perfilaba como el gran equipo de la competencia local, más algunas incorporaciones, dieron vida a la primera citación de Acosta.

Llegó el día del partido y en frente Ecuador que venía de dos victorias consecutivas jugando de local: Cuatro a uno frente a Perú en Guayaquil y dos a cero frente a Argentina en Quito. Alex Aguinaga el gran referente del “tri” más los siempre vigentes Luis Capurro, Héctor Carabalí y Eduardo “El Tanque” Hurtado, entre otros quienes eran dirigidos por Francisco “Pacho” Maturana”.

Con el diluvio caído en Santiago se dio inicio al partido. La Roja lo hizo con Nelson Tapia en el arco; Cristián Castañeda, Juan Carlos González, Javier Margas y Marcelo Miranda en el fondo; Luis Musrri, Víctor Hugo Castañeda, Esteban Valencia y Marcelo Vega en el mediocampo para dejar en ataque a Iván Zamorano y Marcelo Salas.

Chile

A los 25 minutos la primera explosión. Centro cruzado de Musrri, pivoteo de Salas, Vega que tapa al defensor y aparece Zamorano quien conecta de cabeza dejando sin opciones a Carlos Luis Morales, el portero ecuatoriano recientemente fallecido.

Pasaron los minutos, “La Roja” que manejaba las acciones, pero en el segundo tiempo se fue cansando. Piernas frescas con los ingresos de Cristian Mora, Fabián Estay y José Luis Sierra, pero el rival fue creciendo y fue así como de un centro desde la derecha realizado por Ángel “Cuchillo” Fernández encuentra en el segundo palo a Aguinaga quien con una especie de tijera convierte la igualdad. Uno a uno y con tan solo 17 minutos por delante.

Salas

Pero ese partido fue el de la consagración de Marcelo Salas en la selección y tuvo respuesta dos minutos después del empate. Hasta esa noche se buscaba el compañero de “Bam Bam”, se hablaba de Basay, Vergara, Rozental hasta del “Pony” Ruiz y a pesar que el “Matador” siempre cumplió vestido de rojo, no era señal de adueñarse del puesto. Hasta que Mora recuperó una pelota por la derecha y mete un centro perfecto para la cabeza del temuquense, quien ni siquiera salta, solo impacta la bola y la mete ajustada abajo del pórtico de Morales.

Pero esa noche también será recordada por Fabián Estay. El nacido en la UC apenas ingresó a la cancha, tuvo que soportar el hostigamiento de la barra de la U presente en Ñuñoa. Apenas tomaba el balón, las pifias se dejaban sentir, pero como el fútbol es mágico y da recompensas ocurrió lo más bello de esa noche. Córner servido por Sierra y de aire gana el propio Estay para decretar el tres a uno. Euforia con corte de manga incluida y la solidaridad de los compañeros quienes abrazaron al mediocampista. La guinda de la torta corrió por cuenta de Iván Zamorano, quien anotó su segunda diana personal, tras centro de Salas, el “9” le gana la posición a su marcador y anota de cabeza para el 4-1 definitivo para que el estadio cantase “Se fue Azkargorta, ahora con Acosta vamos a clasificar”.

Fue una noche fría, con aguacero, pero también una lluvia de goles, con incertidumbre, pero el equipo reaccionó a tiempo. El redebut de Acosta en la banca chilena, tres puntos para comenzar a creer en lo que venía. El país volvía a celebrar por una clasificatoria mundialista, en esa, “La noche de los paraguas felices”.

 

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