Economía y Negocios

Presidente de la Sofofa: “No hace mucho sentido lo que está haciendo el Gobierno de dilatar la aprobación del TPP11 por parte del Ejecutivo”

En ADN Hoy, Richard Von Appen defendió la aprobación del tratado internacional, argumentó sobre la relación entre seguridad ciudadana y productividad, y desestimó el proceso constituyente: “Dentro de las prioridades hoy, la Constitución no creo que esté en los primeros lugares”.

Por Diego Bravo
Miércoles 12 de Oct, 2022 - 09:56
Compartir

El martes, el Senado aprobó la adhesión de Chile al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, conocido como TPP11, que promueve una integración comercial entre los países del Asia Pacífico y concretamente, facilita el comercio regional. Son 11 países los involucrados: Australia, Brunei Darussalam, Canadá, Malasia, México, Japón, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Vietnam y Chile. La votación y las semanas previas a esta fueron polémicos, tanto por el rechazo al proyecto por parte del Presidente Gabriel Boric mientras era parlamentario y candidato a La Moneda, como también por la ciudadanía.

Para la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), la adhesión es una señal de la importancia de Chile con el comercio internacional. Así lo contó el presidente del gremio, Richard Von Appen, en conversación con ADN este miércoles.

“Esta política ha abierto enormes oportunidades para el desarrollo de la industria nacional y, más allá de todos los acuerdos que tenemos, que son una serie de acuerdos, tratados de libre comercio y bilaterales con una serie de países, incluidos prácticamente todos los que están firmando el TPP11, en el cual hay un resguardo y resolución de controversias con entidades internacionales; la verdad es que no hace mucho sentido lo que está haciendo el Gobierno de dilatar la aprobación del TPP11 por parte del Ejecutivo, porque van a estar resguardados esos derechos por los tratados bilaterales. No entiendo mucho la política, pero me imagino que esto, más pronto que tarde, va a ser aprobado por el Ejecutivo porque tiene enormes beneficios para el mundo exportador chileno y también para traer inversiones”, explicó.

Pero las críticas apuntan, además de la resolución de conflictos (destinada a un organismo internacional), están también en que el país seguiría siendo un exportador de materias primas, sin valor agregado. Ello restringiría, eventualmente, el desarrollo industrial de Chile. Pero los beneficios, según contó Von Appen, son hacia la ciudadanía también.

Hay que definir qué beneficios significan en un tratado de libre comercio y aquí estamos hablando de toda la ciudadanía, no solo de los productores. Es indudable que esto ha permitido la llegada de una cantidad de producto que sería imposible producir en forma competitiva dentro de nuestro país. Hay que identificar también que Chile es un país chico, que está alejado, no tenemos un mercado interno relevante. Uno ve industrias que, por ejemplo, la automotriz, que uno dice por qué no se instalan aquí si aquí está el litio. Y puede que eso en algún momento ocurra, pero no ha ocurrido porque los grandes mercados están en el hemisferio norte. Hay varias economías que nosotros admiramos y que vemos como una meta o una ambición, que es el caso de Canadá, Australia y Nueva Zelandia, que tienen un modelo productivo muy similar al de Chile. En la Sofofa y en el sector industrial sí se ha desarrollado. Lo que pasa es que nos hemos especializado alrededor de las industrias donde Chile tiene una ventaja competitiva, como es la industria minera, que hoy se está ampliando y que está permitiendo la reconversión de nuestra matriz energética. Es decir, hay que ver hoy el avance enorme que hemos hecho en la industria energética, con reconocimiento a nivel mundial: cómo hemos cambiado e incorporado energías renovables. La industria forestal ha permitido también transformar el packaging, pasando de los plásticos a cartones. Y en el tema del hidrógeno verde, se nos abre una oportunidad única: ahí se nos abre una oportunidad, teniendo una energía barata y además sin emisiones, porque emite solamente vapor, de que industrias se puedan instalar en Antofagasta y Magallanes, en industrias que en el pasado sería imposible que se fueran a instalar en Chile”, espetó.

Proyecciones económicas

El ministro de Hacienda, Mario Marcel, contó hace algunas semanas que este trimestre será el más difícil del 2022. Por su parte, el Fondo Monterio Internacional diagnosticó negativamente el 2023 en lo que a economía respecta para Chile. Von Appen aseguró que este pesimismo “lo venimos anticipando hace bastante tiempo, de que debido al enorme estímulo fiscal que hubo, agravado por el retiro de los fondos previsionales, que fue un error, que fue una de las razones por las que hoy estamos cobrándole más impuestos a las personas más vulnerables a través de la inflación”.

“La inflación es muy regresiva y está teniendo un impacto en el bolsillo de la clase media y de la gente más vulnerable, que es justamente a la que queremos ayudar y poder darles oportunidades. Lo que tenemos que hacer es volver a recuperar los salarios reales y para eso hay que recupera el ahorro, la inversión y con eso, el crecimiento. Para eso, hemos hecho llegar hace varios meses 15 propuestas para fortalecer el crecimiento, al ministro Marcel, donde la prioridad número uno es la seguridad. Esto está teniendo no solo un impacto importante en los chilenos y chilenas, sino también en la actividad productiva, donde se ven ciertos sectores, como el forestal, donde no se ven proyectos”, añadió.

En esa misma línea, vinculó la seguridad ciudadana con los resultados económicos: “La seguridad está teniendo un impacto enorme sobre la certidumbre. Al final, si uno está expuesto a que le vayan a asaltar una fábrica, un negocio, hoy estamos teniendo problemas con el traslado de las personas. Yo he vivido a personas solicitando entrar más tarde y salir más temprano para llegar de día a sus hogares porque tienen temor a ser asaltadas. Eso no lo he vivido desde que estoy en la actividad empresarial. Eso es la prioridad número uno. Después hay otras medidas en las cuales debemos tener, de una vez por toda, tener medidas para aumentar la productividad, que es la mejor forma de que, las reformas que quiere hacer el Gobierno, que van en la dirección correcta de mejorar el balance entre la vida laboral y privada, se pueda lograr si es que nosotros logramos aumentar la productividad, y esto es: incorporando tecnología, capacitación y resolver el problema largamente pospuesto como es la educación y la salud pública”.

“El futuro no está escrito: es importante trabajar en conjunto. Para eso nos hemos puesto a disposición con el Gobierno para instalar mesas: una, de seguridad, vamos a incorporar y crear los antecedentes para enfrentar no solo los delitos comunes, sino también el narcotráfico y el robo de madera y de cobre que está ocurriendo y que es insólito. Eso limita los traslados en la zona norte. También tenemos una mesa proinversión, no solo local, sino cómo volver a traer inversión extranjera. Por eso es relevante el TPP11, con un amplio apoyo en el Senado. Espero también que la ciudadanía entienda que la inserción de Chile presenta oportunidades para poder ampliar, especialmente para emprendedores y emprendedoras en este mundo digital, donde se están rompiendo fronteras y se está pudiendo entrar y dar oportunidades para gente que antes nunca las había tenido”, explicó luego.

Plebiscito

Los diálogos entre partidos políticos para definir el proceso constitucional son también uno de los factores que podría influir en el ámbito económico. Pese a ello, Von Appen aseguró: “Dentro de las prioridades hoy, la Constitución no creo que esté en los primeros lugares. Hoy están la seguridad, la inflación, la educación, especialmente con lo que ocurrió en la pandemia y la brecha que se ha ampliado entre la educación pública y privada, igual que la salud pública hoy, las demoras que hay, creo que están en las prioridades de los ciudadanos. Pero la Constitución es muy relevante que podamos cerrar y nosotros somos de la idea de que las instituciones tienen que funcionar”.

“La Convención se le dio toda la oportunidad para poder presentar un texto, ese proceso fracasó, no se pudo presentar un texto que tuviera amplio apoyo, porque era importante también que tuviéramos una Constitución que tuviera 70% más de aprobación ciudadana y hoy ese poder constituyente está en el Congreso y tiene que ejercerlo. No es solamente un derecho; es una obligación. Fue más del 80% recién elegido y si ya están dedicados a escribir los bordes, que hagan el contenido y presenten un buen cuadro constitucional que podamos plebiscitar el próximo año y veamos el futuro con optimismo”, concluyó.

Síguenos en El Mostrador Google News
Lo más visto