Ciencia

El primer trasplante de corazón de cerdo a un ser humano: por qué es un hito y qué implicancias tendrá

Se trata de un hombre de 57 años en Maryland, que recibió el órgano genéticamente modificado.

Universidad de Maryland
Por Matías Bobadilla
Martes 11 de Ene, 2022 - 10:08
Actualizada el Martes 11 de Ene, 2022 - 11:53
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El trasplante informado por la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, que puso un corazón de cerdo genéticamente modificado en el cuerpo de un ser humano, puede significar una nueva era en el mundo de la salud y los trasplantes de órganos.

Se trata de la primera vez que un corazón animal es trasplantado a una persona. Este es un hombre de 57 años llamado David Bennett con una enfermedad cardiaca terminal. “Era morir o hacer este trasplante. Quiero vivir. Sé que es un tiro en la oscuridad, pero es mi última opción”.

Para la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland, “este trasplante de órganos demostró por primera vez que un corazón animal modificado genéticamente puede funcionar como un corazón humano sin un rechazo inmediato por parte del cuerpo”.

“El paciente, David Bennett, residente de Maryland, está siendo monitoreado cuidadosamente durante los próximos días y semanas para determinar si el trasplante brinda beneficios para salvar vidas. Se consideró que no era elegible para un trasplante de corazón convencional en UMMC, así como en varios otros centros de trasplante líderes que revisaron sus registros médicos”, agregaron.

Bennett es optimista: “Espero levantarme de la cama después de recuperarme”.

David Bennett trasplante

Bartley P. Griffith y David Bennett. Foto: medschool.umaryland.edu

¿Por qué es tan importante este trasplante?

Este trasplante no es el primero que se realiza desde un animal a un ser humano. En octubre de 2021, especialistas de la Universidad de Nueva York lograron trasplantar el riñón de un cerdo genéticamente modificado a una persona con muerte cerebral, el que no fue rechazado.

Sin embargo, el procedimiento de David Bennett es un hito pues implica la posibilidad de supervivencia de miles de personas en el mundo que hoy no pueden recibir un trasplante debido a la escasez de donantes de órganos.

“Simplemente no hay suficientes corazones humanos de donantes disponibles para cumplir con la larga lista de receptores potenciales”, señaló Bartley P. Griffith, médico que realizó el trasplante del corazón de cerdo. “Estamos procediendo con cautela, pero también somos optimistas de que esta primera cirugía en el mundo brindará una nueva e importante opción para los pacientes en el futuro”.

Solo en Estados Unidos, hay más de 110 mil personas a la espera de un trasplante y cada año mueren cerca de 6 mil sin poder encontrar un donante. Mientras, en Chile hay 2.396 personas actualmente en lista de espera y tiene una tasa de 10,4 donantes por millón de habitantes.

Cautela ante el hito

El trasplante de órganos de animales a humanos tiene el principal riesgo de rechazo del organismo, por lo que la modificación genética de estos animales especialmente criados como donadores es clave para los xenotrasplantes (trasplantes de órganos, tejidos o células entre especies filogenéticamente distintas).

“En muchos países intentaron estos procedimientos para alargar la vida del paciente mientras esperaban el órgano, pero rápidamente estos órganos eran rechazados y los pacientes morían. Ahora, habrá que probar si las modificaciones de esos genes logran permitir que el organismo no rechace el corazón”, dijo a ADN el jefe de Cardiología UCI de Clínica Alemana, Luis Sepúlveda.

Aníbal Zamorano, jefe de Unidad Coronaria de Clínica Santa María, también agrega calma al entusiasmo. “Lo que hicieron no deja de impresionar, pero hay que tomarlo con cautela. El rechazo es muy común”, sostuvo a ADN. “Como grupo de cardiología vemos con escepticismo un poco el programa de xenotrasplantes, porque todavía no tenemos las herramientas, del punto de vista de inmunosupresión para controlar al paciente”.

Pero Sepúlveda añade optimismo de cara al futuro de estos procedimientos. “Tenemos que ir evaluando si la sobrevida de estos pacientes permiten igualar, al menos, el de las máquinas de asistencia ventricular. Es un camino largo, pero ante la falta de donantes es una esperanza”, agregó.

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