Para tener en cuenta: variante “K” de la influenza adelanta e intensifica la temporada invernal
La ocupación de camas críticas adultas alcanza el 92% y expertos advierten que el virus golpea con fuerza a adultos jóvenes y sanos.
Una baja en el proceso de vacunación, Universidad Católica (UC), Ministerio de Salud (Minsal), campañas de inoculación, pandemia,
Lo que comenzó como una temporada de otoño e invierno previsible se ha transformado en una alerta sanitaria que los especialistas miran con creciente preocupación.
El escenario epidemiológico chileno enfrenta una fuerte presión asistencial debido a la agresiva irrupción de la variante K (J.2.4.1) de la Influenza A (H3N2), una mutación detectada originalmente en Ohio (EE.UU.) durante el otoño de 2025 y que fue la responsable de colapsar los sistemas sanitarios del hemisferio norte.
Según los últimos datos del Instituto de Salud Pública (ISP), la positividad general de las muestras respiratorias trepó drásticamente al 45,2% durante la semana epidemiológica 20 (del 17 al 23 de mayo), superando el 41,4% registrado la semana anterior.
Con esto, la Influenza A se consolidó como el segundo virus de mayor circulación en el territorio nacional (abarcando el 27,6% de las detecciones), un repunte que la autoridad asocia directamente al subtipo H3N2.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ya había anticipado una temporada invernal adelantada e intensa, una proyección que hoy es una realidad en la red asistencial: actualmente, el 28,7% de todas las consultas de urgencia en el país corresponden a causas respiratorias, mientras que la ocupación de camas críticas de adultos ya llega al 92% por causas generales.
El perfil de la variante K: Adultos sanos y alta transmisibilidad
A diferencia de temporadas anteriores, el comportamiento clínico de la variante K del H3N2 ha encendido las alarmas por su impacto en la población económicamente activa.
Este subtipo está afectando de manera particular a adultos activos sin patologías previas, provocando cuadros de fiebre alta sostenida por tres a cinco días, postración total y licencias médicas que promedian entre los 7 y 10 días de ausentismo laboral.
A su agresividad se suma un alto factor de contagio: el virus es capaz de transmitirse antes de la aparición de los primeros síntomas, transformando a personas aparentemente sanas en vectores activos de propagación.
En este engranaje, los escolares de entre 5 y 14 años se han convertido en el principal puente de transmisión. Este grupo, donde la Influenza A circula con mayor frecuencia, registró un alza del 9,7% en las atenciones de urgencia por infecciones respiratorias bajas durante la última semana, transportando el virus desde las aulas hacia los hogares, donde conviven con la población de mayor riesgo.
“Lo preocupante es que golpea con fuerza a adultos jóvenes y sanos, que muchas veces no se perciben en riesgo. Por eso es tan importante que la población en general se enfoque en medidas de prevención (...) la vacunación anual no debe entenderse solo como una acción puntual a cada nueva variante, sino como una estrategia de salud permanente”, explica la Dra. Carolina Herrera, médica especialista broncopulmonar.
El fantasma del rezago en las cifras de vacunación
A pesar del complejo panorama, las cifras de inmunización en el país muestran brechas críticas. Aunque la campaña nacional reporta un 68,6% de cobertura general, el desglose por segmentos devela un rezago peligroso que impide alcanzar la inmunidad de rebaño.
Los grupos prioritarios más vulnerables muestran niveles de inoculación deficientes:
- Personas de 60 años y más: 55,7% de cobertura.
- Niños de 6 meses a 5 años: 55,6% de cobertura.
- Embarazadas: 57,5% de cobertura.
La comunidad médica enfatiza que la inmunización de los adultos activos es clave para frenar el avance de la variante K, puesto que un adulto vacunado reduce hasta en un 70% la probabilidad de contagiar a su entorno familiar, cortando la cadena de transmisión hacia ancianos y niños.
La ventana de oportunidad se cierra antes de julio
Con el mes de julio a la vuelta de la esquina (período donde históricamente se produce el peak de las enfermedades respiratorias en Chile) los especialistas advierten que el margen de maniobra para anticiparse al peor escenario se está agotando.
Desde la primera línea de atención, la Dra. Loreto Twele, jefa de Urgencias de Clínica Puerto Varas, hace un llamado urgente a la calma pero también a la acción inmediata: “En urgencias ya estamos viendo la presión de esta temporada, y el peak más complejo aún no llega. Por eso insistimos en consultar a tiempo para descartar estados alérgicos de enfermedades de mayor complejidad, considerando que los antivirales son más efectivos en las primeras 48 horas del cuadro”, detalla.
Asimismo, la urgencióloga recuerda un factor biológico clave: el organismo requiere de aproximadamente 15 días para generar la protección y los anticuerpos necesarios tras recibir la dosis, por lo que el llamado a acudir a los vacunatorios es perentorio.