• 05 JUN 2026

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UNICEF, Subsecretaría de la Niñez y SENAPRED lanzan manual para proteger a la infancia en emergencias

En Chile, más de 2,8 millones de niños y adolescentes viven en comunas con riesgo moderado o alto de desastres.

UNICEF, Subsecretaría de la Niñez y SENAPRED lanzan manual para proteger a la infancia en emergencias / Siri Stafford

Con el objetivo de entregar una respuesta específica y coordinada desde los territorios para proteger a la infancia y adolescencia durante desastres o crisis, UNICEF, junto a la Subsecretaría de la Niñez y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), presentaron el manual “Protección de niños, niñas y adolescentes en emergencias: respuesta local en Chile”.

La iniciativa busca que municipios, servicios públicos y organizaciones sociales trabajen bajo un mismo estándar para mitigar los graves riesgos a los que se exponen los menores de edad en estas situaciones, tales como la violencia, los abusos, la interrupción de su educación o la separación familiar.

El marco regulatorio de este documento se sustenta en la Ley 21.430 (Sistema de Garantías de la Niñez), la Ley 21.364 (SENAPRED) y la Convención sobre los Derechos del Niño.

La radiografía del riesgo infantil en Chile

Las emergencias afectan de manera desproporcionada a la niñez, un escenario complejo considerando la realidad geográfica y climática del país:

  • Población en riesgo: El 83% de las comunas del país (287 en total) presenta niveles de riesgo moderado o alto. En ellas viven más de 2.870.000 niños, niñas y adolescentes.
  • Vulnerabilidad climática: Chile registra un Índice de Riesgo Climático Infantil de 5,8, cifra que supera ampliamente el promedio mundial de 4,2.
  • Impacto real: Según la encuesta CASEN 2022, el 4,2% de los hogares con niños se vio afectado por desastres. Un ejemplo reciente se vivió en los incendios de Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana, donde casi el 40% de los damnificados correspondía a este grupo de la población.

El manual enfatiza que las primeras 72 horas de una emergencia son vitales para que los equipos locales adopten medidas rápidas. Entre las acciones prioritarias se encuentran establecer estrategias para prevenir la separación familiar, facilitar la reunificación y activar procesos de localización y trazabilidad inmediata.

Ejes clave para una gestión de emergencias centrada en la niñez:

  1. Protección prioritaria desde el primer minuto de la crisis.
  2. Decisiones basadas en evidencia y coordinación real entre actores locales.
  3. Garantía de la dignidad, seguridad y bienestar integral de los menores.

Estándares mínimos para albergues e infraestructura

Para asegurar espacios dignos y seguros que resguarden la salud física y mental de los niños, el manual establece directrices estrictas para los recintos que actúen como albergues:

  • Infraestructura y privacidad: Disponer de divisiones internas para delimitar el espacio de cada familia, preservando su intimidad, y asegurar que los niños y adolescentes cuenten con camas individuales para dormir.
  • Zonas seguras: Habilitar espacios de “estar” específicos para familias con hijos e hijas.
  • Seguridad del recinto: Evaluar riesgos en la edificación, controlar los accesos y asegurar el correcto funcionamiento de los servicios básicos.

El derecho a estar informados

Finalmente, las instituciones destacan la relevancia de comunicar oportunamente a los niños, niñas y adolescentes la información relacionada con la emergencia. El documento señala que la niñez debe tener acceso a datos claros, adecuados y actualizados sobre la situación y los riesgos asociados, permitiéndoles además ser parte de las decisiones que los involucren de acuerdo a su etapa de desarrollo.

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