Irán encuentra un aliado en México: la selección Iraní ya tendría ciudad para quedarse durante el Mundial 2026
En un operativo logístico coordinado por la FIFA y el Gobierno mexicano, se busca evitar que la delegación tenga llegada directa y completa en Estados Unidos.

Cada vez falta menos para que comience el Mundial de Fútbol de 2026, una cita que promete ser histórica por su despliegue en territorio norteamericano (Estados Unidos, México y Canadá).
Teniendo en cuenta el rol protagónico de EE. UU., inevitablemente han surgido ciertas complicaciones y tensiones relacionadas a su influencia geopolítica.
Bajo este escenario se mantiene un foco puesto en lo que sucede con la Selección de Irán, país que sostiene un vínculo complejo con los estadounidenses en cuanto a lo político y escaladas bélicas.
En esta línea, la federación del país de Medio Oriente planea establecerse en Tijuana, México, evitando mayor interacción directa con la Casa Blanca y presuntas restricciones.
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Esta alternativa logística no solo cuenta con el visto bueno del área deportiva, sino también con el respaldo absoluto del Gobierno mexicano.
La propia presidenta, Claudia Sheinbaum, confirmó públicamente que la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) se puso en contacto con su administración para explorar vías que permitieran destrabar este nudo diplomático antes del pitazo inicial.
Así, los mexicanos aceptaron de inmediato recibir a la comitiva iraní en su territorio, buscando neutralizar un conflicto que amenazaba con empañar el desarrollo del torneo global.
“Estados Unidos no quiere que la selección iraní se quede a pernoctar en Estados Unidos. Nos preguntaron: ¿Pueden pernoctar en México? Y dijimos: Sí, sin problema, no tenemos ningún problema”, expuso Sheinbaum.
Cruzando fronteras en el Grupo G
El plan maestro diseñado por los organizadores estipula una dinámica inédita en la historia de los mundiales con la idea de evitar conflictos.
La delegación iraní dormirá, se concentrará y entrenará en Tijuana, y cruzará la frontera hacia el país vecino de manera exclusiva para cumplir con el calendario de sus partidos.
Por sorteo, Irán forma parte del Grupo G, un cuadro que le demandará un itinerario muy ajustado teniendo en cuenta las condiciones de hospedaje.
Iniciará su camino en la ciudad de Los Ángeles, donde disputará sus dos primeros encuentros los días 16 y 21 de junio frente a Nueva Zelanda y Bélgica, respectivamente. Para su tercer compromiso, el equipo deberá trasladarse un poco más al norte, hasta Seattle, donde se medirá ante el seleccionado de Egipto.
Un panorama complejo
La raíz de este inusual puente fronterizo se sostiene en el temor latente en Washington de otorgar libre acceso a integrantes de la delegación que puedan registrar cualquier tipo de vínculo con la Guardia Revolucionaria, una entidad que el gobierno estadounidense mantiene catalogada formalmente dentro de su lista de organizaciones terroristas.
El panorama era tan complejo que, semanas atrás, diversos reportes provenientes de medios de comunicación en Teherán habían advertido que la participación de sus futbolistas en la cita mundialista dependía estrictamente de recibir plenas garantías de seguridad y facilidades en los trámites migratorios.
Actualmente, las autoridades federales mexicanas y los comités técnicos de la FIFA trabajan a contrarreloj revisando los protocolos de seguridad, transporte y agilización de cruces fronterizos.
De esta manera, lo que tensionaba los conflictos geopolíticos en época mundialista y parecía un quiebre deportivo, resultó tener un refugio y respaldo de tranquilidad gracias a México.
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