;

Hasta 56% de las mujeres experimenta dolor durante la actividad sexual: por qué ocurre y cómo tratar la dispareunia

Especialistas hacen un llamado a consultar y orientarse con recomendaciones profesionales.

sexo - chile - estudio

sexo - chile - estudio

El dolor durante la actividad sexual sigue siendo, para muchas mujeres, una experiencia traumática y poco o nada disfrutada.

En la mayoría de los casos, estas dificultades no se comunican, no se consulta a especialistas y se terminan normalizando de forma errónea como parte de la vida íntima.

La dispareunia (término médico para este tipo de dolor) no es un fenómeno raro, pero sí uno del que todavía se habla poco y tarde debido a barreras como la vergüenza, la desinformación y prejuicios socioculturales.

Se estima que entre un 20% y un 56% de las mujeres esperimenta dolor en algún momento de su vida sexual. Sin embargo, este alto porcentaje contrasta drásticamente con la baja tasa de consulta médica.

Revisa también:

ADN

Creer que sentir dolor es ‘normal’ posterga por años el diagnóstico, prolongando la disfunción y afectando severamente el bienestar.

Esta molestia adopta múltiples formas, como ardor, sensación de corte, presión profunda o molestias punzantes antes, durante o después del acto sexual.

Detrás de la dispareunia coexisten factores ginecológicos, hormonales, psicosociales y emocionales. Sin embargo, el factor muscular resulta ser un componente clave pero subestimado.

El piso pélvico es fundamental en la función sexual; si su musculatura está tensa, descoordinada o en activación sostenida, genera un dolor persistente.

Al no ser evaluado de forma habitual, el 60% de las mujeres visita al menos a tres especialistas antes de recibir un diagnóstico correcto.

Tratamientos

Ante este panorama, la kinesiología pélvica ha demostrado con evidencia de alto nivel ser un tratamiento altamente efectivo.

Carolina Silva, kinesióloga pélvica y especialista en sexualidad funcional, explica que una cantidad importante de pacientes arrastra una larga historia de frustración sin respuestas efectivas.

Muchas han recibido abordajes que solo buscan disimular el problema mediante anestésicos tópicos o lubricantes para disminuir la fricción.

“Muchos abordajes generalmente buscan solo disminuir la sensibilidad local a través del uso de anestésicos tópicos, disminuir la fricción de las superficies durante la penetración con lubricantes e incluso, muy preocupantemente, les orientan a alcoholizarse antes de la actividad sexual”, comenta la experta.

ADN

El abordaje kinésico aborda el cuerpo desde una perspectiva estrictamente funcional. Mediante técnicas como la liberación miofascial de bandas tensas, se trabaja sobre los músculos pélvicos y el tejido de colágeno que los reviste (fascia) para devolverles flexibilidad y elasticidad.

Esto se complementa con el entrenamiento funcional con dilatadores vaginales, reeducando la respuesta muscular a la distensión y reduciendo la hipersensibilidad intra pélvica sin dolor.

Una vez eliminada la tensión, el proceso concluye con entrenamiento muscular específico para optimizar la relajación y coordinación, sumando educación en anatomía y biomecánica genital.

“Es hermoso ver cómo las pacientes se apropian de los músculos de su piso pélvico que ni sabían que existía ni cómo funcionaba”, señala Silva.

“Durante el tratamiento, paran por fin de tener miedo a esa región que por mucho tiempo les trajo angustia, rechazo y rabia y comienzan a ver cómo su vida sexual les trae felicidad”, añade.

De esta manera, el desafío final sigue siendo únicamente cultural; entender que el dolor jamás es normal, apelando a la clave de romper el silencio y abrir la puerta a una vida sexual plena y saludable.

Contenido patrocinado

El siguiente artículo se está cargando

ADN Radio
En vivo

Tu contenido empezará después de la publicidad

Programación

Ciudades

Elige una ciudad

Compartir

URL copiada al portapapeles

Más acciones

Suscríbete

Tu contenido empezará después de la publicidad