Terremoto en la moda: Stefano Gabbana deja la presidencia de Dolce & Gabbana en medio de tensiones financieras
El relevo ocurre en medio de exigencias de bancos para inyectar capital y refinanciar pasivos.
Getty Images / Victor VIRGILE
El diseñador italiano Stefano Gabbana renunció a la presidencia de Dolce & Gabbana, en un movimiento que se mantuvo en reserva durante meses y que ocurre en medio de un complejo escenario financiero para la firma.
Según documentos oficiales, la dimisión se concretó en diciembre pasado, aunque recién ahora salió a la luz. Desde enero, el cargo quedó en manos de Alfonso Dolce, actual director ejecutivo y hermano de Domenico Dolce, cofundador de la marca.
De izq. a der,: Stefano Gabbana y Domenico Dolce / GETTY IMAGES / Vittorio Zunino Celotto
El cambio en la cúpula ocurre mientras Gabbana evalúa alternativas para su participación accionaria, cercana al 40%, en momentos en que la compañía se prepara para nuevas negociaciones con sus acreedores. La firma enfrenta presiones derivadas de la desaceleración global del mercado del lujo, agravada por factores geopolíticos que han impactado sus resultados.
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En ese contexto, los bancos habrían solicitado una inyección de capital que podría alcanzar los 150 millones de euros, como parte de un proceso de refinanciamiento de una deuda total estimada en 450 millones. Para cumplir con estas exigencias, la empresa analiza opciones como la venta de activos inmobiliarios y la renovación de acuerdos comerciales.
Fundada en 1985 por Gabbana y Domenico Dolce, la marca se consolidó como uno de los referentes globales de la moda con una estética distintiva de inspiración mediterránea. A pesar de su separación personal hace más de dos décadas, ambos diseñadores han mantenido su sociedad comercial y continúan siendo accionistas clave.
En paralelo, la compañía también evalúa reforzar su estructura ejecutiva con la posible incorporación de Stefano Cantino, exdirector ejecutivo de Gucci, en un rol estratégico.
El caso se enmarca en un contexto más amplio de ajustes dentro de la industria del lujo, donde varias casas históricas han debido recurrir a nuevas fuentes de financiamiento o abrirse a inversionistas para enfrentar la caída en la demanda y sostener su crecimiento.