El Gobierno se refirió a la reciente suspensión en la recepción de gas natural proveniente desde Argentina hacia el sur del país, medida que se adoptó tras detectarse que el combustible no cumplía con los estándares exigidos en Chile. La interrupción afectó específicamente el suministro hacia las regiones de Ñuble y Biobío, en el marco de controles de calidad aplicados bajo normativa nacional, considerada más estricta que la del país vecino. La decisión se tomó en el punto de medición del gasoducto, donde se verificó el incumplimiento del estándar contratado. Frente a esta situación, la ministra de Energía, Ximena Rincón, aseguró que el evento se encuentra bajo control y que en las próximas horas debería normalizarse el suministro. A través de redes sociales, la autoridad indicó que la interrupción fue abordada mediante una coordinación entre la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), ENAP, delegaciones presidenciales y empresas del sector. La secretaria de Estado recalcó que el servicio residencial no se vio afectado en ningún momento, mientras que el sector industrial operó con sistemas de respaldo para mitigar el impacto. En esa línea, destacó que la respuesta se realizó de forma “técnica y anticipada”, activando los protocolos correspondientes ante este tipo de contingencias. Desde el Ejecutivo también enfatizaron que continuarán las gestiones con autoridades y empresas argentinas para asegurar que el suministro cumpla con la normativa chilena antes de retomar su recepción. Asimismo, reiteraron el compromiso de resguardar la calidad del servicio y garantizar la continuidad del abastecimiento energético en el país.