Hija de Gonzalo Ramírez contó cómo vive con las secuelas tras una cirugía pulmonar: “En la noche me baja un dolor tremendo”
Antonia sigue luchando contra su enfermedad y esta vez enfrenta una desafortunada complicación en los nervios.
Antonia Ramírez, hija del periodista de Mega Gonzalo Ramírez, compartió recientemente con sus seguidores los pormenores de su estado actual tras someterse a una intervención pulmonar.
Aunque la cirugía fue calificada como exitosa en términos generales, la psicóloga detalló las complicaciones y los intensos dolores que han marcado su postoperatorio.
A pesar de los resultados positivos de la operación, la joven explicó que la recuperación ha sido particularmente difícil debido a daños colaterales durante el procedimiento.
Según relató, la ubicación de los drenajes terminó afectando su sensibilidad física, sumando una complicación inesperada.
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“En la noche me baja un dolor tremendo en las incisiones de la operación por donde pasó el tubo que me pasó a llevar unos nervios”, contó a través de redes sociales.
Para enfrentar este cuadro, Antonia se encuentra bajo un estricto régimen de manejo del dolor que incluye fármacos de alta complejidad y parches de morfina. Sin embargo, admitió que el descanso se ha vuelto una tarea casi imposible: “En la noche no duermo, pero vamos que vamos”, señaló con resiliencia.
Pese a este revés en su recuperación, el panorama a largo plazo se mantiene estable. El objetivo principal de estas intervenciones es permitir que Antonia continúe con su proceso médico mayor sin contratiempos.
“El diagnóstico que tengo se controla en meses con un tratamiento farmacológico, así que puedo seguir con el proceso del trasplante sin problemas”, explicó.
Una lucha de años
La salud de Antonia Ramírez ha sido un tema persistente en su vida desde los 9 años, cuando fue diagnosticada con diabetes tipo 1 tras una crisis de glicemia en su etapa escolar.
Esta condición de base ha derivado en otras complicaciones, como la neuropatía periférica, una afección que ya la había llevado a internaciones previas.
“Estuve muy crítica. Yo llevo 14 años con esto y padezco neuropatía periférica. Enfrenté dolores terribles que no me dejaban dormir. Y durante 10 días permanecí hospitalizada por el manejo del dolor con medicamentos sumamente fuertes”, contó en su momento.
Actualmente, además de enfocarse en su propia mejoría, la hija de Gonzalo aprovechó su visibilidad para enviar un mensaje de empatía a quienes atraviesan situaciones de salud similares, deseando bienestar para quienes, al igual que ella, enfrentan desafíos médicos complejos día a día.