Si estás pensando en adoptar un cachorro o gatito en días de calor, esto es lo que debes hacer
“Muchos tutores subestiman el impacto del verano”, advierte una veterinaria.
Adoptar una mascota en esta época del año trae riesgos que suelen pasar desapercibidos para las personas interesadas.
De hecho, entre los más frecuentes aparecen subestimar el impacto del calor, descuidar la hidratación, llevar al animal de vacaciones en pleno proceso de adaptación o postergar controles veterinarios.
Si hablamos de gatos pequeños, desde la organización Club Gatero explican un punto clave: “Son animales muy apegados a sus rutinas y poco tolerantes a los cambios”.
“Si a eso se suma el aumento de temperaturas, es necesario redoblar los cuidados para que la adaptación sea lo más tranquila posible”, dicen.
Se sugieren cuidados como:
- Agua fresca: Disponer recipientes en varios puntos del hogar.
- Acero inoxidable: Preferir este material para los envases.
- Zonas de sombra: Asegurar espacios frescos y protegidos del sol.
- Ventilación indirecta: Evitar que el aire o ventiladores apunten directo al gato.
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Si se piensa en cachorros, también hay que prestar atención a detalles importantes. “Muchos tutores subestiman el impacto del verano. Es frecuente que los saquen a pasear en horarios de alta temperatura o que asuman que, si ellos se sienten bien, el cachorro también”, comenta la veterinaria Alejandra Lablé.
“Pero los cachorros regulan peor su temperatura que los adultos y se deshidratan con mayor facilidad”, profundiza la experta.
Existen señales de alerta que no se deberían pasar por alto. Ahí aparecen:
- Jadeo excesivo
- Encías muy rojas o pálidas
- Debilidad
- Desorientación
“Si colapsa en un contexto de calor, estamos frente a una urgencia veterinaria. El golpe de calor requiere atención inmediata”, advierto.
Lo idea es programas paseos antes de las 10:00 horas o después de las 19:00 horas, priorizando superficies frescas y trayectos cortos. Si la temperatura sigue siendo demasiado elevada, incluso se podría pensar en estimular a la mascota mentalmente, sin salir de la casa.
“El primer control veterinario no debe postergarse. Es fundamental evaluar su estado general, iniciar o completar el calendario de vacunación y establecer un plan de desparasitación adecuado”, añade Lablé.