EE. UU. anuncia cambios a regulación que protege a grupo de ballenas en peligro de extinción: quedan menos de 400
Ambientalistas acusan que la flexibilización de velocidades para grandes barcos llega en el peor momento para una especie diezmada.
Ballena jorobada
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos informó que planea implementar cambios desregulatorios en las normas de protección de la ballena franca del Atlántico Norte. La iniciativa busca modernizar la normativa vigente, con el objetivo explícito de reducir las cargas regulatorias y económicas consideradas innecesarias para la industria marítima, según comunicó la agencia a The Associated Press.
Esta población de ballenas, que actualmente cuenta con menos de 400 ejemplares, habita en la costa este y es extremadamente vulnerable a las colisiones con grandes buques, una de las principales causas de su mortalidad. La normativa actual exige que las embarcaciones de gran calado reduzcan su velocidad en zonas y periodos específicos; sin embargo, la nueva propuesta se centrará en el uso de tecnologías avanzadas y herramientas de ingeniería en lugar de las restricciones de velocidad tradicionales.
Críticas ante la crisis de mortalidad
De acuerdo con la información entregada por grupos ambientalistas, la medida llega en un momento crítico tras confirmarse, el pasado 10 de febrero, la muerte de una hembra de tres años en las costas de Virginia. Aunque la causa del deceso aún se investiga, diversas organizaciones conservacionistas señalaron que la pérdida de una hembra joven compromete directamente el futuro de la especie.
Como reportó la organización Defenders of Wildlife, la determinación de la administración de debilitar las reglas de navegación es vista como un retroceso peligroso. “Necesitamos urgentemente más protección para la ballena franca, no menos”, enfatizó la abogada Jane Davenport, quien calificó la propuesta como inoportuna ante el estado de vulnerabilidad de estos mamíferos, históricamente diezmados por la caza comercial.
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Un conflicto de intereses histórico
La regulación de velocidad ha sido un punto de fricción constante entre el gobierno y el sector privado. Mientras la administración anterior planeó expandir las zonas de baja velocidad y obligar a más tipos de barcos a cumplirlas, la propuesta fue retirada por falta de tiempo para procesar los comentarios públicos. Por su parte, gremios como la Asociación Nacional de Fabricantes Marítimos han tildado estas restricciones de “arcaicas”, presionando por soluciones tecnológicas que no afecten la operatividad del transporte.
Actualmente, las ballenas francas mantienen su ruta migratoria anual desde Florida y Georgia hasta Canadá, trayecto donde enfrentan el doble riesgo de choques con naves y enredos en artes de pesca. El nuevo aviso de reglamentación ya se encuentra en el sitio web de la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios, aunque los detalles técnicos sobre cómo se garantizará la conservación sin las restricciones de velocidad habituales aún no han sido publicados de forma íntegra.