Conejos se multiplican en terreno de Las Condes y generan alerta ambiental
Vecinos valoran su presencia como atractivo familiar, pero expertos advierten sobre el riesgo ecológico de una población que ya suma cientos de ejemplares.
Santiago
En la intersección de Visviri con Alonso de Camargo, en Las Condes, un terreno eriazo se transformó en el hogar de cientos de conejos que desde hace años conviven con la comunidad. El espacio, perteneciente a la familia Gandarillas y donde se proyectaron desarrollos inmobiliarios que no se concretaron, se convirtió en un hábitat ideal para la especie.
Según el municipio, no existen denuncias formales por la presencia de los animales. Por el contrario, el lugar se volvió un punto habitual de visita para familias que acuden con niños a observarlos. Incluso vecinos y feriantes les llevan zanahorias, lechugas y otras verduras, práctica que ha favorecido su permanencia y reproducción sostenida.
Sin embargo, la mirada técnica es distinta. Fernando Mardones, veterinario y académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile, advirtió que se trata de una especie introducida. “Pueden generar plagas, y tiene una serie de consecuencias porque desplazan a otras especies que pueden ser endémicas”, señaló.
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El experto agregó que “Cada vez que las poblaciones de conejos crecen y tienen estas densidades, terminan por afectar el ecosistema en general. Eso hay en muchos casos, sobre todo en islas, en diferentes partes, digamos, donde estas poblaciones crecen sin control”. En esa línea, enfatizó que “No debiera dárseles alimento. Es el equivalente a tener perros o gatos, que la gente les da comida y también tienen la posibilidad de crecer descontroladamente”.
El fenómeno responde a la biología del Oryctolagus cuniculus, el conejo europeo introducido en Chile con fines productivos. Con alta tasa reproductiva, dieta flexible y escasa presencia de depredadores naturales en zonas urbanas, la especie encuentra condiciones óptimas para expandirse rápidamente, instalando un debate entre su apariencia encantadora y el impacto ambiental que podría provocar a largo plazo.