Artista visual Carlos Altamirano recibe el premio Plagio a la creatividad artística 2025: esto lo hace esencial
El creador chileno, ícono de la escena de avanzada en los años 70, fue distinguido con el galardón que la Fundación Plagio entrega por tercer año consecutivo.
El Premio Plagio a la Creatividad Artística se otorga a creadores chilenos de carreras destacadas y con más de 30 años de trayectoria, que hayan generado una transformación creativa desde la literatura y las artes visuales. Este año, el reconocido fue Carlos Altamirano.
Con una carrera iniciada en los años 70, Altamirano es una figura clave de la escena artística chilena. Su obra, que cruza el grabado, la pintura, la instalación, la fotografía y el videoarte, se ha caracterizado por una revisión crítica y lúdica de la historia del arte chileno, desmontando sus tradiciones a través del montaje de imágenes, símbolos y materiales de la cultura de masas.
Fue parte del núcleo teórico-artístico junto a Nelly Richard y Carlos Leppe que programó espacios emblemáticos como las galerías Cromo, CAL y Sur durante la dictadura.
“Comienzo con una confesión: soy un plagiador, un imitador, un copión. Por eso, felicito la perspicacia de la Fundación Plagio, que me reconoce como a uno de los suyos”, así arrancó el discurso de Carlos Altamirano cuando pasó adelante a recibir el galardón.
“Siempre me ha maravillado la inteligencia ajena, y una vez leí que la originalidad no es más que una imitación inteligente. Se lo leí a Voltaire, así que le creo. Por lo mismo, dedico sin culpa mucho tiempo a observar e imitar cómo hacen las cosas los demás. Lo que las hacen bien y a los que no les resultan. No solo los artistas, sino todos los demás. Y lo imito en todo: gestos, gustos, mañas, frases, apariencias, ideas contradictorias entre sí, algunas incomprensibles a primera vista pero con una esencia intangible que las hace contagiosas”, agregó.
Desde Fundación Plagio, la coordinadora general, Soledad Camponovo, destacó la relevancia del premiado: “Carlos es un artista esencial para entender el arte contemporáneo en Chile y su obra ha construido un imaginario único, desafiando cánones y proponiendo una relectura personal y aguda de nuestra cultura visual”.
Fundación Plagio también decidió distinguir a los escritores Pía Barros, José Ángel Cuevas, Carlos Cociña, y a la artista visual Virginia Errázuriz, quienes también asistieron a la ceremonia de premiación.
La obra de Altamirano
Nacido en 1954 en Santiago, Carlos Altamirano cursó estudios de arquitectura en la Universidad de Chile en Valparaíso y luego de Arte en la Pontificia Universidad Católica, donde fue alumno y ayudante de Eduardo Vilches.
A fines de los setenta creó, junto a la crítica Nelly Richard y el artista Carlos Leppe, un colectivo fundamental que impulsó la programación de galerías clave y dio forma a la denominada Escena de Avanzada.
Su obra ha sido exhibida en numerosas muestras individuales y colectivas, tanto en Chile como en el extranjero, y forma parte de importantes colecciones públicas y privadas. Ha recibido distinciones como el Premio Altazor en dos ocasiones (2001 y 2008) por sus trabajos en instalación y videoarte.
Entre sus obras emblemáticas se encuentran Tránsito (1977), una instalación que mezcla óleo, acero, madera, espejo y fotografía; y Panorama de Santiago (1981), un plano secuencia filmado mientras corría desde el Museo Nacional de Bellas Artes hasta la Biblioteca Nacional, considerado el primer videoarte realizado en Chile.
Actualmente, Carlos Altamirano reside y trabaja en Santiago, continuando su exploración en los cruces entre arte, historia y cultura visual.