Arriendos falsos: las estafas que arruinan vacaciones y siguen sumando víctimas
Páginas que parecen legales, fotos reales y presión por pagar rápido. Así operan las estafas por arriendos falsos, un fraude que se dispara en verano y que hoy es cada vez más difícil de detectar.
Arriendos falsos: las estafas que arruinan vacaciones y siguen sumando víctimas / avgust01
Las estafas por arriendos falsos se han convertido en uno de los delitos más comunes durante la temporada estival en Chile. Aprovechando la urgencia por encontrar alojamiento, los estafadores utilizan redes sociales y sitios web para ofrecer cabañas, casas u hoteles que en realidad no existen o no les pertenecen. El resultado: personas que pierden altas sumas de dinero y llegan a su destino sin alojamiento.
Según datos de la plataforma chilena Sheriff, especializada en análisis de riesgo y prevención de fraudes, las estafas concentran más del 68% de los fraudes registrados en el país, una cifra que confirma que este no es un problema aislado. Durante el verano, el fenómeno se intensifica debido al aumento de la demanda turística y al uso masivo de redes sociales para buscar arriendos.
“El principal problema hoy es que los fraudes se han profesionalizado. Antes era más fácil detectar una estafa, ahora las páginas, los perfiles y los mensajes parecen completamente reales”, advierte Patricio Meza, abogado y socio de GrupoDefensa.cl.
Uno de los patrones más repetidos es la exigencia de pagos por transferencia bancaria como única forma de reserva, sumado a la negativa del supuesto arrendador a realizar llamadas o videollamadas. “Cuando no existe la posibilidad de hablar por teléfono o hacer una videollamada, y además te presionan para pagar rápido, hay que desconfiar de inmediato”, señala Meza.
El impacto no solo afecta a quienes buscan alojamiento. Emprendedores turísticos también se han visto perjudicados cuando delincuentes roban sus fotos y videos para crear publicaciones falsas. “Aquí hay dos víctimas: la persona estafada y el emprendedor, porque se daña su imagen, su negocio y la confianza de futuros clientes”, explica el abogado.
Meza recalca que, una vez realizada la transferencia, recuperar el dinero es muy difícil. “En la mayoría de los casos, el dinero ya se perdió. Las acciones legales sirven para perseguir y sancionar al delincuente, pero no garantizan la devolución del monto”, afirma.
Por eso, la clave está en la prevención. “Hoy el estándar tiene que ser más alto: pedir nombre completo, RUT, verificar el vínculo con el inmueble y usar medios de pago trazables. Es mejor parecer desconfiado que perder los ahorros de las vacaciones”, concluye.
Ante cualquier sospecha o estafa consumada, la recomendación es denunciar de inmediato en Carabineros, la PDI o Fiscalía y guardar todas las pruebas: comprobantes de pago, conversaciones, enlaces y pantallazos. Porque en estas estafas, actuar rápido puede marcar la diferencia.