VIDEO. Arrasó con todo: Bad Bunny hizo guiño a Víctor Jara y regaló un baile inolvidable en su primer show en Chile
Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real del cantante, dejó claro que es el monarca latino del pop actual, con un espectáculo que conjugó hits, pirotecnia y mucha emoción.
Fue, tal como bautizó a uno de los temas de su último disco, un baile inolvidable. El primer show de Bad Bunny en Chile, de los tres que tiene agendado en el Estadio Nacional, dejó claro que el cantante es el monarca latino del pop mundial actual.
Conjugando hits, pirotecnia y muchísima emoción, el artista dejó en llamas a sus fanáticos, que armaron una gozadera total en cada rincón del coliseo ñuñoíno.
Es que Benito Antonio Martínez Ocasio no se anda con chicas. Y si la vez anterior en Santiago voló sobre una especie de isla sobre su público, en el mismo recinto, ahora armó una fiesta de aquellas con un escenario minimalista rodeado de gente y un segundo espacio llamado “La Casita”, donde interpretó sus temas más pegajosos arriba del techo, bailando y dándole una vista privilegiada de su espectáculo a la siempre olvidada gente que va a galería.
De Víctor Jara a Pablo Chill-e
Así, el primer concierto de Bad Bunny en Chile partió con La Mudanza, seguido de Callaíta, canción que de entrada echó abajo el Nacional.
Posterior a eso, uno de los guitarristas del puertorriqueño decidió homenajear nada menos que a Víctor Jara, tocando El Derecho de Vivir en Paz. Un guiño local que fue aplaudido por la gente.
Después de eso, Benito se lanzó con todo. Y mientras sus fanáticos gozaban con Weltita, Baile Inolvidable y Nueva Yol, él declaró que “estaba esperando Chile para arrancar el año. No fue casualidad que quisiera cerrar en México, ni tampoco que quisiera empezar el año nuevo en Chile”.
Con el público completamente en su bolsillo, lo que vino fue brutal: Bad Bunny se trasladó a “La Casita” y cantó todo el perreo que sus fans querían, con Me porto Bonito, Bichiyal, Yo Perreo Sola, Efecto, Safaera y más. La fiesta a esas alturas estaba descontrolada en todas las localidades.
Tras este carrete desatado donde hubo más llamas, luces y fuegos artificiales, el cantante regresó al escenario y entregó la última parte de su show, con Ojitos lindos, KLOuFRENS, Dakiti y El Apagón.
Un cierre más que redondo para una parada en Chile a la que aún le quedan dos jornadas, donde seguro Bad Bunny continuará sorprendiendo y obsequiando un recuerdo inolvidable a sus fanáticos chilenos. Uno de esos para rememorar y alegrarse hasta en los peores días de la vida.