Ejercicio durante el embarazo: experto explica mitos, beneficios y 4 tips para asegurar que lo estás haciendo bien
Durante años se ha entendido la gestación como un periodo de fragilidad en el que el reposo es norma. Hoy, la evidencia científica parece terminar con tal paradigma.

Ejercicio durante el embarazo: experto explica mitos, beneficios y 4 tips para asegurar que lo estás haciendo bien / Thomas Northcut
Frano Giakoni Ramírez, director de la carrera de Entrenador Deportivo de la Universidad Andrés Bello, explica que organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Colegio Americano de Medicina del Deporte coinciden en que el ejercicio durante el embarazo aporta beneficios para la madre y el bebé.
“No todos los embarazos son iguales. Antes de iniciar un programa de entrenamiento, es indispensable contar con la autorización del equipo médico tratante”, señala el especialista, advirtiendo que existen condiciones como preeclampsia, placenta previa o riesgo de parto prematuro en las que el ejercicio está contraindicado.
Revisa también

De acuerdo con las recomendaciones de la OMS, las mujeres embarazadas sin restricciones médicas deberían realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada como lo son caminatas, natación, bicicleta estática y rutinas de movilidad.
Beneficios
- Reduce riesgo de diabetes gestacional.
- Previene hipertensión inducida por la gestación.
- Evita aumento excesivo de peso.
- Mejora la salud cardiovascular.
- Favorece una recuperación postparto más rápida.
- Genera menores niveles de ansiedad.
- Previene depresión.
- Mejor calidad del sueño.
Uno de los mitos más extendidos, según el especialista, es el temor al entrenamiento de fuerza. “Trabajar con cargas livianas ayuda a mantener la masa muscular, mejorar la postura y proteger las articulaciones”, sostiene.
El fortalecimiento de la musculatura contribuye a disminuir dolores lumbares, añade. No obstante, el entrenamiento debe adaptarse al avance del embarazo.
Recomendaciones
- Aplicar la prueba del habla: se debe poder mantener una conversación sin dificultad durante el ejercicio.
- Suspender la actividad ante señales de alerta como mareos, dolor torácico, sangrado vaginal, contracciones dolorosas o disminución de movimientos fetales.
- Evitar ejercicios prolongados en posición supina (desde segundo trimestre).
- Ajustar rangos de movimiento, reducir impactos y descartar maniobras de apnea (desde el segundo trimestre).
“Entrenar durante el embarazo no es una moda ni una imposición estética”, concluye Frano Giakoni. “Es una práctica respaldada por la ciencia, que debe adaptarse a cada cuerpo y contexto, priorizando siempre la seguridad”.
Sigue a ADN.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.























