Daniel Manouchehri y eliminación del registro de deudas de DICOM: “Que la gente no quede castigada por errores financieros de hace 20 años”
En conversación con Radio ADN, el diputado Daniel Manouchehri aborda el avance del proyecto y critica la lentitud del Senado. Además, analiza la crisis por corrupción y acusa a José Antonio Kast de mantener un “encubrimiento” frente a los casos que golpean a su sector.

Agencia Uno
El diputado socialista Daniel Manouchehri (41) acaba de aterrizar en la región de Coquimbo, desde donde atiende el llamado de Radio ADN. Fue precisamente esa ciudad la que lo reeligió el pasado 16 de noviembre, donde se convirtió en la una de las primeras mayorías del país con un 21,2% de los votos, más de 90 mil preferencias.
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El Congresista ha tenido un rol clave y ha centrado su labor fiscalizadora en una de las tramas de corrupción más grandes del país: el caso Audios, donde se querelló —junto a la diputada y senadora electa Daniella Cicardini— por soborno, cohecho, lavado de activos y delitos tributarios. De esa causa surgió la arista “Muñeca Bielorrusa”, que derivó en la destitución del ministro Antonio Ulloa, acusado de filtrar información a Luis Hermosilla.
El diputado también presentó una acusación constitucional, que mantiene al ministro Diego Simpertigue en vilo, por lo que Manouchehri describe como “una cadena de favores” dentro del máximo tribunal. A esas acciones se suman las acusaciones constitucionales que impulsó contra Ángela Vivanco, cuya remoción fue aprobada, y contra Jean-Pierre Matus, a quien acusa de ocultar sus vínculos con Hermosilla para llegar a la Corte Suprema.
En esta conversación con ADN.cl, el diputado aborda su reciente reelección, su rol fiscalizador en las tramas bielorrusa y el caso Audios, y apunta directamente a la derecha: asegura que José Antonio Kast “mantiene una red de encubrimiento” frente a los casos de corrupción que involucran a dirigentes de su sector.
Usted ha estado activo fiscalizando la “muñeca bielorrusa” y el caso Audios. Tras meses de investigación, ¿cuál es su diagnóstico del Poder Judicial?
—El cáncer de la corrupción penetró en el Poder Judicial. La mayoría de jueces y funcionarios son honestos, pero hay redes de corrupción que operan dentro. Probablemente, es la mayor crisis de corrupción de su historia: una ministra de la Suprema salió, un ministro de Corte de Apelaciones salió, y esperamos la destitución del ministro Simpertigue. Estamos hablando de venta de fallos y compra de impunidad. Cuando un Poder Judicial es cooptado, los países caen en un abismo del que cuesta muchísimo salir.
¿Y ese síntoma ya se instaló en el Congreso?
—Es evidente que las redes del caso Hermosilla y la “muñeca bielorrusa” también tienen tentáculos en el Congreso. Lo vimos en la reacción corporativa del Senado cuando pregunté por los dichos del ministro Ulloa sobre una senadora. Hay un temor en parte de la élite a que estas situaciones sigan destapándose.
¿Qué falta para que un delincuente de cuello y corbata reciba el mismo trato que un delincuente común?
—Creo que hemos avanzado. Investigaciones que impulsamos derivaron en formalizaciones del Ministerio Público y en la salida de actores clave del Poder Judicial mediante acusaciones constitucionales. Hay un audio de esta red donde dicen que no nos atreveríamos a acusar a Antonio Ulloa. Lo hicimos, se aprobó en ambas cámaras y él salió. Hoy vamos por el ministro Simpertigue. La señal más importante será ver a los responsables en la cárcel.

Agencia Uno / VICTOR HUENANTE
Kast vs. Jara
¿A qué se refiere concretamente con el encubrimiento?
—Kast ha tenido una conducta de encubrimiento frente a hechos cuestionables ética y legalmente. El caso Quiróz es un escándalo: él defiende su rol en un proceso de corrupción que golpeó el bolsillo de los chilenos y la confianza en el libre mercado. También elude dar explicaciones sobre Cristian Araya, quien en una escucha reconoce pagos de esta red y entrega información para difamarnos a mí y a la diputada Cicardini. Kast dice que todo son inventos de la prensa. Y nunca respondió por qué en su mesa cenaba el líder de una banda de robo de cables, ni por qué su partido se reunía en su casa. Se acumulan muchas señales.
¿Cómo ha visto el tono de la candidata Jara en estas últimas semanas?
—Ha sido una gran candidata: programa serio, conectado con lo que Chile requiere, capacidad de romper paradigmas dentro de su partido y poner al país primero. Ha mostrado liderazgo y transversalidad.
Usted tiene amplia mayoría en su región. ¿Cómo planean conquistar los votos del PDG?
—Hemos hecho despliegue en el norte con la diputada Cicardini: Antofagasta, Copiapó, Coquimbo. La candidata Jara cerrará la campaña en Coquimbo, una señal potente. La estrategia es mostrar propuestas claras y que ella es quien mejor combate los abusos, los privilegios y quien ofrece políticas que impacten el bolsillo de la gente y mejoren la seguridad.
Alguna vez usted habló del “Chile de empanada y vino tinto” y lo acusaron de xenofobia. Hoy, ante una eventual crisis en la frontera, ¿qué política migratoria propone?
—Sigo creyendo que las elecciones de Chile deben tratarse de los problemas de Chile, no de otros países. Y la política migratoria debe abordarse con seriedad. Kast promete expulsar 300 mil personas en cuatro años. Es una mentira. No existe capacidad financiera ni política para eso. Luego dice que solo los invitará a irse y que deben pagar su pasaje. Son propuestas poco serias, diseñadas para atraer a quienes puedan creerlas. La política migratoria debe ir por la línea que propone Jara: resguardo de fronteras con tecnología, una policía de fronteras y gestión eficiente.
Ustedes son oficialismo. ¿No debieron impulsar estas medidas antes? La candidata Jara fue parte del Comité Político.
—Ella era ministra de Trabajo, no de Seguridad ni de Defensa. Y hay situaciones que la realidad ha demostrado que deben hacerse distinto. El problema migratorio no nace ahora, sino en el gobierno de Sebastián Piñera, cuando se invitaba públicamente a venir sin papeles o con documentos vencidos. Hoy el debate debe centrarse en el futuro.
Para cerrar: ¿la eliminación de la “lista negra” de DICOM avanza en el Senado?
—Presentamos un proyecto importante para que la gente no quede castigada de por vida por errores financieros de hace 15 o 20 años. La Cámara lo aprobó ampliamente y el Senado lo dejó dormir. Es habitual: muchos senadores no tienen un ritmo de trabajo adecuado y proyectos importantes para la gente no avanzan. Con la diputada Cicardini llegando al Senado, esperamos que se pongan en tabla. No pedimos que se aprueben, sino que se discutan.

Agencia Uno / VICTOR HUENANTE
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