Calidad vocal y fuerza orquestal se unieron en inicio de temporada del Municipal
La Filarmónica de Santiago presentó un potente programa con obras de Beethoven y Strauss, en que participó Yaritza Véliz, soprano chilena de proyección internacional.
Calidad vocal y fuerza orquestal se unieron en inicio de temporada del Municipal / Patricio Melo
Luego del receso veraniego, se reactiva la cartelera de música clásica. Aunque en este lapso de descanso de los músicos se produjo aquella y excepción que fue el exitoso y mediático paso de Andrea Bocelli por el Festival de la Canción de Viña del Mar, donde lo acompañó un ingente número de músicos de distintas orquestas del país.
Y llegado marzo, fue el Municipal de Santiago que abrió los fuegos iniciando su temporada 2014, como es habitual con un programa sinfónico a cargo de la Orquesta Filarmónica de Santiago, frente a un teatro lleno, incluyendo a autoridades como las alcaldesas Irací Hassler y Evelyn Matthei.
Para buena parte del público, especialmente los operáticos, el gran gancho de este primer evento fue la presencia de la ascendente soprano chilena Yaritza Véliz, quien ya ha pisado importantísimos escenarios internacionales como la Royal Opera House de Londres, y la San Francisco Opera.
Patricio Melo
Cuando el teatro de Agustinas anunció esta temporada, originalmente este concierto se iba a iniciar con la pieza ganadora del concurso de composición que el Municipal ha estado impulsando en los últimos años.
Al ser declarado desierto en esta oportunidad, se reemplazó por la Obertura de ‘Tannhäuser’ de Richard Wagner. Se perdió así la única oportunidad de escuchar música nueva de algún compositor nacional, que por lo demás están ausentes este año en el teatro. Sin embargo, la orquesta mostró su tremendo nivel actual de la mano de su titular, el maestro italiano Roberto Rizzi-Brignoli. Y toda la fuerza wagneriana de esta música inundó la gran sala principal, dando el pie de intensidad que caracterizaría al resto de la velada.
Las emotivas ‘Cuatro Últimas Canciones’ de Richard Strauss poseen un especial encanto crepuscular, que corresponden a una despedida tras una larga vida, de estar cerca del fin, pero en paz.
El canto de Yaritza Véliz fluyó cristalinamente, reflejando el progreso de su carrera, los méritos que la están llevando a las grandes ligas del mundo lírico, pero sobre todo entregando una interpretación que conmovió a los presentes.
Patricio Melo
Por cierto que la orquesta estuvo al máximo de su nivel, y la claridad instrumental fue elemental en el tratamiento de Rizzi-Brignoli. Es de esperar que Véliz continue volviendo, y en producciones de ópera del Municipal.
Finalmente, la inigualable Sinfonía No.3 ‘Heroica’ de Ludwig van Beethoven. Hace años que no se escuchaba una versión tan impactante. Visceral, llena de brío, pero siempre pletórica de claridad sonora.
Cada detalle se apreciaba prístinamente, las voces internas se mostraron bien hilvanadas, y los cuatro movimientos se sucedieron con una inusitada fuerza, en que la atención auditiva no podía decaer ni un solo segundo. Se notó la experiencia en ópera del maestro italiano, y es claro su dominio en obras que son de repertorio universal como esta.
Un excelente comienzo para una orquesta, que además debe afrontar las óperas y ballets que se presentarán durante el año. En lo inmediato, el 15 y 16 de marzo la Filarmónica de Santiago presentará la Cuarta Sinfonía de Tchaikovsky, y el Concierto para Piano No.2 de Rachmaninov.