Sinfónica de Antofagasta se luce con estreno de obra chilena
La bien recibida nueva pieza de Manuel Bustamante contó con la participación del oboísta José Luis Urquieta y la dirección de Sebastián Camaño, en el Teatro Municipal de la ciudad nortina.
Sebastián Camaño
El oboísta José Luis Urquieta, siempre comprometido con el impulso de nuevo repertorio nacional, volvió a juntar su talento con la Orquesta Sinfónica de Antofagasta. Y nuevamente para dar vida a un estreno del joven creador chileno Manuel Bustamante, quien esta temporada ostenta el título de compositor en residencia de la actual temporada de la orquesta, por lo que en noviembre se viene otra pieza concebida especialmente para el plantel nortino.
El concierto realizado en el Teatro Municipal de Antofagasta sirvió además como el debut frente a la orquesta como batuta invitada, del joven director chileno Sebastián Camaño, quien vive en Alemania, donde perfecciona sus conocimientos.
Sebastián Camaño
El estreno en cuestión, “Voces de un Ayer”, da cuenta en primer lugar de la madurez de este compositor que ya se acerca a la treintena. Es un salto sustancial respecto de sus anteriores obras sinfónicas. En esta maciza pieza asoman de manera clara su estructura, y su adhesión al concepto convencional de concerto para instrumento solista y orquesta.
Tras una extensa y potente introducción orquestal, en que se expone material con ciertos aires de la música de Asia menor, se configura un diálogo repleto de emociones diversas, que pasan por lo introspectivo, lo festivo, la rabia y lo enigmático. Sin duda que posee una carga de significaciones personales para su autor.
El virtuosismo de Urquieta resaltó hasta el más mínimo detalle de la partitura, en que cada semicorchea, cada fusa, se escuchó con exquisita claridad. En particular destacaron las dos extensas cadenzas, que el oboísta entregó con brillosa elocuencia. La orquesta por su parte, respondió bien a la guía de Camaño, llevando conjuntamente a los músicos a una entrega emocionante y vívida. Queda toda la impresión de que este estreno marca un antes y un después en el desarrollo composicional de Bustamante.
Orquesta Sinfónica de Antofagasta
El programa se había iniciado antes con la siempre efectiva Obertura de “El Barbero de Sevilla” de Gioachino Rossini, que en manos de Camaño pareció un pequeño drama sinfónico, en que el aspecto rítmico tuvo un gran peso para una interpretación para nada superficial.
Mientras que al cierre del evento, se escuchó la Segunda Sinfonía de Ludwig van Beethoven. Se nota el crecimiento musical que la orquesta ha tenido en los últimos años, reflejado en la capacidad de amoldarse a directores con distintas visiones, el saltar con fluidez de un lenguaje musical a otro en un mismo concierto, y el sonido brillante que se puede obtener repertorios coloridos. Qué mejor en el año en que la agrupación cumple seis décadas de existencia.