Música

Filarmónica de Santiago retoma sus conciertos con postergada obra de Diego González

“Cantos a la Noche” se escuchará en el Municipal de Santiago desde este sábado, junto a obras de Mozart y Dvorák. El joven compositor conversó con ADN sobre su composición.

@Patricio Isaías
Por Álvaro Gallegos
Sábado 09 de Oct, 2021 - 07:59
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Se debía estrenar el 22 de octubre del 2019, cuatro días después de un día ya histórico en nuestro país. Luego vino la pandemia. Y cuando la Filarmónica de Santiago empezaba a retomar una cierta normalidad, un caso positivo de covid en las filas de la orquesta la canceló una vez más.

“Cantos a la Noche” fue la obra sinfónica que ganó el II Concurso de Composición del Teatro Municipal de Santiago hace dos años, y ahora finalmente podrá ser presentada al público, y nada menos que abriendo el retorno a la presencialidad del cuerpo artístico del tradicional espacio.

El evento, tendrá cinco funciones desde este sábado al siguiente, y contará con la dirección del maestro Francisco Rettig, incluyéndose además la Sinfonía “Nuevo Mundo” de Antonín Dvorák y el Concierto para Arpa y Flauta de W. Amadeus Mozart (solistas: Alida Fabris y Carlos Enguix). Entradas desde $2.500 en boleterías del teatro.

El autor de la postergada pieza es el joven compositor santiaguino Diego González (nacido en 1987), quien en contacto con ADN reflexionó: “Fue una suspensión donde primero fue el ruido (el estallido), y después fue el silencio (la pandemia), donde todo el medio musical tuvo que acallarse, entonces este estreno tiene una carga emocional en ese sentido”.

La partitura está inspirada en la poesía expresionista de Georg Trakl, que en palabras de González, “posee un lenguaje oscuro, denso, y que habla de la muerte, el resentimiento”. Está estructurada en seis partes, y según el compositor “el público va a poder identificar fácilmente cada sección”.

Apuntó además a que utiliza una gran variedad de recursos estilísticos: “Hay música fragmentaria, puntillista, efectos instrumentales, sonidos eólicos que representan angustia, pasajes heroicos, reminiscencias de la tradición clásica, con un final bastante romántico”.

Componiendo desde el aislamiento

González se enamoró de la música de la mano de la filosofía: “Mi historia parte con Nietzche y Beethoven, y mis influencias pasan también por la pintura, la poesía, psicología de Jung y la astrología”. Y en relación con su labor creativa, expresó su deseo de “llegar a expresar con mi música una idea holística, no en tanto interdisciplinas, sino volver a la esencia del sonido y desde allí experimentar un todo, que me ayude a entender las otras expresiones culturales”.

“Todas mis obras se inspiran en una pintura, o un texto poético o filosófico”, ahondó, “y para mí la composición es un ejercicio artístico que tiene que ver con lo singular. A nivel de música contemporánea recogemos la pregunta de como componían los maestros del pasado, y yo lo veo como una búsqueda de lo propio con un factor de transgresión contra lo colectivo, el indagar en el sonido dentro de nuestras propias almas para cautivar al oyente a través de una nueva forma de escuchar”.

También está lo que yo llamo la recomposición”, complementó, “que tiene que ver con el trabajo con los intérpretes, que para mí es un factor importante, ya que puedo llegar a reescribir hasta el 50% de una obra luego de un primer ensayo”.

González también prepara un CD con algunas de sus obras titulado “Música desde el Aislamiento” que estará disponible en marzo próximo. “Es un proyecto del Fondo de la Música, que será publicado por el Sello Modular”, explicó. “Incluye composiciones que hice durante la pandemia, y otras un poco anteriores. Son todas obras de cámara, y para mí la música con pocos instrumentos habla de la soledad, del intimismo”, concluyó.

El disco incluirá cinco obras, con intérpretes como la pianista Svetlana Kotova, el violista Pablo Salinas, el cellista Celso López, el oboísta José Luis Urquieta, y el Ensamble F(r)actura.

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