La carga invisible: Expertos advierten alarmante abandono emocional de los padres trabajadores en las empresas chilenas
Especialista analiza la urgencia de humanizar los entornos laborales.
Día del Padre: Psicólogo nos explica los desafíos de la paternidad en la sociedad
Durante años, el rol del padre chileno dentro de la sociedad ha sido definido casi exclusivamente por su capacidad de proveer materialmente.
Sin embargo, detrás de este mandato tradicional se esconde una realidad invisible para los departamentos de Recursos Humanos: hombres que sostienen económicamente a sus familias bajo crecientes exigencias laborales, pero que rara vez reciben un reconocimiento emocional en sus puestos de trabajo.
Revisa también
Para Paulina Gutiérrez, experta en reconocimiento laboral y fundadora de Somos Reconoce, esta desconexión responde a una profunda herencia cultural instalada en las organizaciones.
“Ser padre trabajador hoy implica una carga emocional súper grande. Muchos hombres siguen sintiendo que su principal valor está en proveer, pero muy pocas veces reciben reconocimiento emocional por ese esfuerzo”, explica.
Una brecha cultural que los números confirman
Esta resistencia cultural no solo se vive en el plano de las emociones, sino que se traduce en preocupantes cifras de corresponsabilidad.
Datos del Ministerio del Trabajo (difundidos por Randstad) revelan que, de los 73.683 subsidios de postnatal parental otorgados en Chile, solo 175 fueron utilizados por hombres. Este ínfimo 0,23% del total demuestra que la participación masculina en los cuidados sigue siendo una excepción, perpetuando la idea de que el hombre debe mantenerse fuerte, resolutivo y sin mostrar vulnerabilidad.
Esta presión constante ya pasó la cuenta. De acuerdo con registros del Grupo Cetep y la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), las licencias médicas asociadas a trastornos de salud mental en hombres aumentaron un impactante 226% durante la última década, encendiendo las alarmas en los espacios de trabajo.
El impacto de “sentirse visto”
A juicio de Gutiérrez, las empresas suelen cometer el error de enfocar el bienestar corporativo únicamente en beneficios tangibles, dejando de lado la valoración humana del día a día.
“Los hombres agradecen muchísimo más de lo que creemos estos espacios de apertura emocional. Muchas veces se emocionan cuando alguien les dice en voz alta que son importantes para el equipo o que valoran lo que hacen. Porque no están acostumbrados a escucharlo”, comenta la fundadora de Somos Reconoce.
Según la especialista, el reconocimiento genuino tiene el poder de sacar a los trabajadores de ese “piloto automático” en el que operan por años, cambiando radicalmente su compromiso y sentido de pertenencia.
El desafío: Más allá del regalo del Día del Padre
El análisis concluye que el verdadero cambio en las organizaciones no se logra con acciones aisladas o un obsequio corporativo una vez al año.
El desafío actual de las empresas radica en construir culturas laborales donde las personas se sientan valoradas de manera permanente. En un escenario donde el equilibrio entre la vida personal y laboral es cada vez más exigido, validar la experiencia emocional de los padres se alza como una herramienta clave para la retención de talento y la protección de la salud mental.