$75.000 millones bajo la lupa: los detalles del megaoperativo contra el Tren de Aragua destapó red financiera en Chile
La red operaba en al menos tres regiones del país y dejó 15 detenidos, incluido un ejecutivo bancario acusado de facilitar movimientos de dinero ligados a la organización criminal.
Agencia Uno / Diego Martin
Uno de los mayores golpes contra las finanzas del Tren de Aragua en Chile quedó al descubierto este martes tras un masivo operativo liderado por la Fiscalía Metropolitana Sur y la Policía de Investigaciones (PDI), que dejó al menos 15 detenidos, entre ellos un ejecutivo del Banco Santander acusado de participar en una red de lavado de activos vinculada a la organización criminal transnacional.
La denominada “Operación Tokio” se desplegó simultáneamente en las regiones Metropolitana, de O’Higgins y Biobío, incluyendo allanamientos en viviendas, locales comerciales, tres cárceles chilenas y una prisión en Bogotá, Colombia.
Agencia Uno | Referencial
Según los antecedentes preliminares, la investigación apunta a una estructura financiera del Tren de Aragua que habría logrado lavar más de $75.000 millones, equivalentes a cerca de US$80 millones, provenientes de actividades ilícitas como extorsiones, trata de personas con fines de explotación sexual, tráfico de drogas, contrabando de vehículos y cobros de “vacunas” a comerciantes.
Revisa también
El principal detenido es José Carlos Pérez Asensio, ciudadano venezolano y ejecutivo de una sucursal de Banco Santander ubicada en Agustinas con Miraflores, en pleno centro de Santiago. De acuerdo con la investigación, habría desempeñado un rol clave en el movimiento y ocultamiento de los recursos obtenidos por la organización criminal.
La indagatoria surgió a partir de antecedentes obtenidos tras el quíntuple homicidio registrado en Lampa en junio de 2024. El análisis de un teléfono celular incautado permitió detectar una red que operaba en al menos seis locales nocturnos del barrio Bellavista, donde integrantes del Tren de Aragua habrían ejercido control mediante amenazas y extorsiones.
Además, los investigadores establecieron vínculos con líderes de la organización que actualmente permanecen encarcelados en Colombia. Entre ellos figura Carlos “Bobby”, identificado como uno de los antiguos jefes operativos del grupo criminal.
Desde Banco Santander señalaron que han colaborado plenamente con las diligencias y reiteraron que mantienen una política de “tolerancia cero” frente a cualquier conducta que infrinja la ley.
La Fiscalía y la PDI continúan desarrollando diligencias para determinar la magnitud de la red y establecer si existen más involucrados en la mayor operación de lavado de dinero atribuida al Tren de Aragua detectada hasta ahora en Chile.
“Es primera vez...”
El fiscal regional Metropolitano Sur, Héctor Barros, informó que la investigación permitió solicitar 19 órdenes de detención por delitos de lavado de activos y asociación criminal, concretándose la captura de 18 imputados, además de otras dos personas detenidas en situación de flagrancia. Junto con ello, se logró la incautación de dinero y el congelamiento de cuentas bancarias vinculadas a la organización.
El persecutor explicó que la estructura criminal operaba mediante múltiples cuentas y operaciones internacionales que permitieron sacar desde Chile cerca de US$85 millones, a través de empresas de criptomonedas con destino a distintos países. Además, aclaró que no se investiga al banco como institución, sino el actuar de un ejecutivo que habría utilizado diversas cuentas para facilitar estas maniobras financieras.
El fiscal calificó el caso como uno de los mayores esquemas de lavado de dinero detectados en el país vinculados al Tren de Aragua y aseguró que el operativo representa un golpe estratégico contra la organización.
“Es la primera vez que les pegamos donde más lo resienten, que es en el patrimonio”, afirmó. En la misma línea, la PDI detalló que la investigación, que se extendió por más de un año, detectó ganancias provenientes de extorsiones, contrabando, tráfico de drogas, trata de personas con fines de explotación sexual, secuestros y otras actividades ilícitas asociadas a la organización criminal transnacional.