Ante el boom del cobre en el Mundo: la paradoja que deja a la minería chilena bajo presión
Mientras el precio del metal rojo alcanza niveles históricamente altos, la industria chilena enfrenta costos al alza, mayores exigencias operacionales y una presión creciente para responder al mercado global.
Agencia Uno
La minería chilena enfrenta un escenario cada vez más complejo: produce menos cobre, pero debe operar con costos más altos y bajo una fuerte presión del mercado internacional.
La caída en la producción llegó a su menor nivel en casi nueve años, en medio de precios históricamente altos del metal rojo.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la producción de cobre totalizó 378.554 toneladas métricas en febrero. La cifra representa una baja de 8,5% frente a enero y una caída de 4,8% en comparación con el mismo mes del año anterior.
Revisa también:
Menor producción y mayores costos golpean a la minería chilena
El escenario se vuelve más exigente porque el precio del cobre ha superado los US$13.000 por tonelada en 2026, impulsado por problemas de oferta y una demanda asociada a la transición energética.
En simple, el mercado pide más cobre justo cuando Chile enfrenta mayores dificultades para producirlo.
A este panorama se suma el aumento de los costos operacionales, especialmente en faenas a cielo abierto. Factores como mayores distancias de acarreo, menor ley del mineral y más complejidad operativa están elevando las exigencias sobre la ejecución diaria.
El CEO de Thinking, Cristián Signé, explicó que el foco de la industria está cambiando. “La presión ya no está solo en producir más, sino en lograr que la operación sea consistente en el tiempo. Ahí es donde hoy se están generando las mayores brechas”, sostuvo.
Según el análisis, el desafío actual no está únicamente en crecer, sino en sostener los niveles de operación. Para eso, la coordinación interna y la toma de decisiones en terreno se vuelven elementos clave.
Aunque muchas faenas han avanzado en digitalización, todavía conviven múltiples sistemas y fuentes de información que no siempre están alineados. Eso puede dificultar respuestas rápidas y afectar la eficiencia diaria.
En esa línea, Signé planteó que “el valor hoy no está en tener más datos o más sistemas, sino en lograr que esa información influya realmente en lo que ocurre en terreno”. Por eso, varias compañías están priorizando ordenar la tecnología disponible antes que sumar nuevas herramientas.
Con menor producción, costos al alza y una demanda global sostenida, la minería chilena enfrenta una nueva etapa. La diferencia ya no dependerá solo de la capacidad instalada, sino de cómo se gestiona cada operación.