“Me despidieron por necesidades de la empresa”: cuándo puedes reclamar y qué hacer
La normativa exige tres condiciones y si alguno de estos elementos no se cumple, la causal puede ser impugnada por el trabajador.
“Me despidieron por necesidades de la empresa”: cuándo puedes reclamar y qué hacer / Getty Images
En un escenario laboral marcado por la incertidumbre, la causal de “necesidades de la empresa” se mantiene como una de las más utilizadas para poner término a contratos en Chile. Solo entre enero y febrero de 2026 se registraron 74.649 despidos bajo esta figura, en medio de un mercado laboral que sigue mostrando debilidad.
El contexto no es menor. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación alcanzó un 8,9% en el trimestre enero-marzo. A esto se suma que una persona puede tardar en promedio 7,2 meses en encontrar un nuevo empleo, lo que aumenta el impacto de perder el trabajo y la necesidad de revisar bien las condiciones del despido.
En ese escenario, analizar la causal no es un trámite administrativo, sino una decisión clave. El abogado y socio de GrupoDefensa.cl, Rodrigo Valdivia, explicó que no basta con la carta de despido. “Para que exista realmente una necesidad de la empresa, debe haber un motivo objetivo, real y comprobable, como cambios económicos o estructurales que hagan necesario ese despido”, señaló.
La normativa exige tres condiciones: que exista un motivo concreto, que esté debidamente acreditado y que el despido sea consecuencia directa de ese cambio. Si alguno de estos elementos no se cumple, la causal puede ser impugnada por el trabajador.
Existen además señales que pueden alertar de un eventual despido injustificado. Por ejemplo, si el cargo continúa existiendo, si otra persona es contratada para realizar las mismas funciones o si la empresa no detalla claramente las razones en la carta de desvinculación.
En la práctica, uno de los errores más frecuentes ocurre al momento de firmar el finiquito. “Firmar sin dejar reserva de derechos puede significar perder la posibilidad de reclamar posteriormente, incluso cuando la causal no se ajusta a la realidad”, advirtió Valdivia.
El plazo para reclamar es de 60 días hábiles desde la fecha del despido, aunque puede extenderse hasta 90 días si se presenta un reclamo ante la Inspección del Trabajo.