Por qué Resident Evil Requiem es un juego obligatorio en 2026: Así es la celebración de los 30 años de la saga de Capcom
Grace Ashcroft y Leon S. Kennedy protagonizan un cierre de ciclo que destaca a nivel técnico y narrativo.
El próximo 22 de marzo, la franquicia más significativa del survival horror cumple treinta años de historia y, en la antesala de la celebración, llegó un título clave: Resident Evil Requiem. El videojuego se alza como el plato fuerte de la efeméride, con la misión de seguir ampliando ese universo de terror que definió a toda una generación frente a la primera PlayStation en la década de los 90 y que continuó forjando su leyenda posteriormente en un sinfín de plataformas.
No es sorpresa para sus seguidores: la marca atravesó años pantanosos que solo se superaron en 2017. Aquella séptima entrega, bien pensada y con signos de frescura, hizo que la saga recuperara el pulso que perdió en algún punto del camino; muy probablemente en 2012, cuando Capcom se decantó por la acción desenfrenada. Ahora, la novena entrega llega para ratificar el gran momento creativo de la japonesa y demostrar que la fórmula recuperada sigue funcionando con notable precisión.
Lo nuevo, disponible desde el viernes 27 de febrero, sigue la historia de la analista del FBI Grace Ashcroft y marca el retorno de Leon S. Kennedy tras 14 años sin protagonizar un título numerado totalmente original. Mientras a la hija de la reportera Alyssa Ashcroft le asignan un caso de muertes misteriosas que, según le dicen, solo su experticia puede resolver, Leon, ahora como un agente de la Division of Security Operations (DSO) enfermo, también presta ayuda. Sus caminos, aunque diferentes, se entrelazan constantemente a lo largo de una trama situada en 2028.
El título cumple desde el principio y su mayor virtud es dividir la experiencia en dos rutas, una para cada protagonista. La inexperta Grace aporta la cuota de terror más puro, donde el sigilo y la gestión de recursos son claves para sobrevivir, con un guiño notable a las entregas clásicas. En paralelo, Leon se desata, como es costumbre, siguiendo la estela del remake de Resident Evil 4. El equilibrio funciona, sobre todo si se opta por diferentes perspectivas de cámara, una sugerencia de los mismos desarrolladores antes de comenzar.
En el gameplay coinciden mecánicas de toda una vida y otras más innovadoras. Se introducen elementos nuevos como el extractor de sangre para Grace, usado en el crafteo de recursos, y el hacha para Leon, que permite ahorrar munición y realizar ejecuciones brutales; además, regresa el modo clásico de guardado con máquinas de escribir y cintas de tinta para quienes buscan un desafío tradicional. Los puzzles están presentes y, aunque simples, entretienen.
Durante las primeras horas de partida, los dos recorren un viejo hospital cuyo intrincado diseño está a la altura de locaciones icónicas de la saga como la Mansión Spencer o la comisaría de Raccoon City. Eventualmente, la trama lleva a la ciudad donde todo comenzó, para poner un broche de oro emocional a las últimas tres décadas de narrativa.
Como es costumbre, la entrega se inclina por la rejugabilidad: el título incentiva volver mediante un sistema de puntos y desafíos que permiten desbloquear ítems, los cuales harán más llevadera una nueva partida. Eso sí, se extraña un modo extra tipo Mercenarios para complementar tras el final de la historia.
En lo técnico, la experiencia gráfica cumple con creces, ya que el RE Engine alcanza un techo con mimo en el hiperrealismo de espacios cerrados; sin embargo, es probable que el trono visual de la actual generación, en particular de la consola de sobremesa de Sony, se siga debatiendo entre Death Stranding 2: On the Beach y Ghost of Yotei.
Para los fanáticos, es una compra obligada, sobre todo porque funciona como cierre de un ciclo marcado por Umbrella. Para los indecisos, en tanto, se trata de una aventura sólida que difícilmente decepcionará. No todas las sagas llegan a los treinta años con algo que decir. Resident Evil, claramente, sí.
*** Resident Evil Requiem se puede jugar en PS5, Xbox Series X/S, Nintendo Switch 2 y PC. El título cuenta con una versión estándar y una edición deluxe que incluye un kit de atuendos, aspectos de armas, filtros de pantalla y otros agregados estéticos para personalizar la partida.