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Los préstamos ilegales pueden terminar muy mal: el riesgo oculto detrás del dinero rápido (y fácil)

Aplicaciones y páginas web que prometen créditos inmediatos esconden intereses usureros, uso indebido de datos personales y prácticas de extorsión.

Los préstamos ilegales pueden terminar muy mal: el riesgo oculto detrás del dinero rápido (y fácil)

Los préstamos ilegales pueden terminar muy mal: el riesgo oculto detrás del dinero rápido (y fácil) / sakchai vongsasiripat

En los últimos meses se ha multiplicado la oferta de préstamos rápidos a través de aplicaciones móviles y sitios web que prometen dinero inmediato, pocos requisitos y acceso directo desde el celular.

Para muchas personas, especialmente en contextos de urgencia económica, estas plataformas aparecen como una solución fácil. Sin embargo, detrás de esta aparente rapidez se esconden riesgos graves que pueden escalar desde la usura y la extorsión hasta amenazas de extrema violencia, incluyendo encargos a terceros para amedrentar o causar daño, más conocido como sicariato.

En Chile, las únicas entidades autorizadas para otorgar créditos son aquellas reguladas por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), como bancos, cooperativas, cajas de compensación y casas comerciales. Cualquier préstamo entregado fuera de este marco legal se considera informal y carece de garantías básicas para las y los consumidores.

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“Todos los días hay instituciones truchas, ilegítimas, que invaden el giro bancario. En Chile, el giro bancario está estrictamente regulado: tú no puedes poner un aviso y decir ‘yo presto plata con buen interés’, eso derechamente es delito”, advierte el abogado penalista y socio de GrupoDefensa.cl, Sabas Chahuán.

De acuerdo con cifras de la CMF, existen más de 90 aplicaciones de préstamos denunciadas por fraude y más de 200 sitios web que ofrecen créditos ilegales en el país. Muchas de estas plataformas solicitan acceso total al teléfono móvil, utilizando contactos, fotografías y ubicación para ejercer presiones indebidas.

“Estos tipos inescrupulosos te van a amenazar, te van a mandar fotos tuyas, te van a decir dónde vives o a qué hora sale tu hijo del colegio. Eso ya es una amenaza y hay que denunciar sí o sí”, enfatiza Chahuán, advirtiendo que en estos casos ya no se está frente a una simple deuda, sino a un delito penal.

Una recomendación clara

Aunque un préstamo informal no siempre constituye una estafa, el riesgo es alto. En muchos casos, las víctimas pagan supuestos costos administrativos y nunca reciben el dinero. En otros, los intereses se transforman en deudas impagables que derivan en amenazas, extorsión y cobros violentos, como ocurre con los llamados préstamos “gota a gota”, hoy adaptados a formatos digitales.

Frente a este escenario, la recomendación es clara. “Lo primero es verificar que la empresa que presta dinero esté en la nómina de la Comisión para el Mercado Financiero. Si no está ahí, no hay que pedir plata, porque es estafa”, señala el abogado

Cuando existen amenazas, cobros usureros o uso indebido de datos personales, la recomendación es realizar la denuncia ante la Fiscalía, la Policía de Investigaciones o Carabineros, ya que se trata de delitos que pueden escalar rápidamente y afectar no solo a quien solicita el préstamo, sino también a su entorno cercano.

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