Claudia Pizarro, alcaldesa de La Pintana: «La violencia viene del Estado, se nos construye pobres»
La jefa comunal conversó con Ciudadano ADN de lo que se ha logrado y las mejoras que se esperan en la comuna, entre las que destaca la llegada del Metro.


Entrevistada por Ciudadano ADN, la alcaldesa de La Pintana, Claudia Pizarro, hizo un balance de las mejoras que ha tenido la comuna y sus desafíos pendientes, entre los que destaca el anuncio de la futura llegada al Metro, el que espera traiga la inversión privada que, dice, por años les ha sido negada.
La autoridad debe enfrentar en su territorio problemas como violencia intrafamiliar, deserción escolar, embarazo adolescente y violencia, aunque se apura en aclarar que "no es la generalidad, pero hay particularidades y en lugares bien específicos".
"La violencia proviene del Estado al pintanino, porque se le construye pobre y sin equipamiento", indicó. "Merecemos dignidad, somos chilenos y nos sentimos tan desconectados de la Región Metropolitana".
Para cubrir las necesidades, que abarcan desde la falta de 800 luminarias hasta apertura de parques y pavimentación de calles, dice, el Estado es clave. En estos momentos, su "ausencia lo hace competir con el poder económico de narcotraficantes para dar soluciones a los vecinos".
Un perfil de gente "que se siente marginada, que no necesariamente es lo mismo que pobre", alerta. "Marginada de un proyecto de vida, de metas, que sobrevive para alimentarse". Con un presupuesto municipal cercano a los 24.000 millones de pesos, que mayoritariamente se ocupa en recursos humanos y gastos básicos como luminarias y recolección de basura, y con muy escasa recolección por contribuciones o permisos de circulación dice, "dependemos mucho del Fondo Común Municipal".
De acuerdo a las estadísticas, un 17% de los habitantes de la comuna tiene problemas de salud mental, viviendo en un contexto de balas locas, disparos nocturnos y fuegos artificiales. "No es que la gente esté loca", sostiene la jefa comunal, preocupada por la insuficiencia de servicios públicos de salud. En La Pintana, cuenta, hay un solo COSAM y un solo psiquiatra con contrato de 22 horas, aunque "nosotros contratamos otro para avanzar", cuenta. "Pero de ésta no podemos salir solos con el presupuesto que manejamos, necesitamos un centro diurno de salud mental", afirma.
Y la razón por la que no llegan los recursos, dice, es "porque es La Pintana. No somos contemplados como chilenos, nos postergan". Los habitantes de su comuna, cuenta, son "gente que se sacrifica el doble, le cuesta más llegar a puestos de trabajo o lugares de estudio. Dos horas de ida, dos de vuelta". Por eso, la futura construcción del Metro hasta la zona significa "esperanza, luz, y va a llegar la inversión privada que no ha llegado".
Por eso, rechaza de plano la "política de construir comunas para pobres y comunas para ricos. Yo creo en la integración social". En ese sentido, y pese a estar en veredas políticas distintas, aplaude la gestión de Joaquín Lavín en Las Condes. "Es un Lavín distinto, y bienvenido, porque este discurso no nació de él sino de un diagnóstico de segregación que hay en el país", dijo, comentando que también su comuna necesita viviendas de mayor estándar apuntadas a jóvenes profesionales de la comuna que quieren "quedarse en su entorno familiar que se esforzó para educarlos, que no se les construya para pobres, ahora quieren una mejor casita, hay que pensar en ellos también".
Nacida en la población La Victoria, e instalada desde 1969 en la Pablo de Rokha -aunque en los años recientes la dejó-, Pizarro se siente una pintanina de verdad. "Siento como pintanina, el sentido común me une a ellos, que se sienten estigmatizados". Conocida como “monja” por su compromiso social y su vínculo a comunidades eclesiásticas de base, alguna vez estuvo a punto de escoger esa vocación pero la descartó porque "quería ser mamá". "Yo no entiendo por qué los curas o monjas no pueden conformar una familia, eso lo cambiaría", opinó la madre de dos hijos de 24 y 22 años, "y jefa de hogar, igual que muchas pintaninas".
Una que, en su rol de alcaldesa, ha propiciado mejoras en la comuna como el acceso al deporte y la cultura, con la mantención del Estadio Municipal, el estímulo a deportes como el rugby y la inauguración del Teatro Municipal, que ya es según sus palabras "la quinta mejor cartelera del país", con cultura "ya no en la esquina sino en un lugar con dignidad". Por eso, dice, su sueño como alcaldesa es "que me recuerden como la primera mujer alcaldesa, y que produjo cambios".




