«El hacedor de hambre» vuelve a la TV y confiesa que enfrentó un serio problema de salud
Esta vez, Pato Cisternas lidera "Cambio de rumbo", nuevo programa de TVN que se estrena este domingo.
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AUDIO: "El hacedor de hambre" protagoniza el primer capítulo de "Cambio de rumbo", lo nuevo de TVN
En el Ciudadano ADN conversamos sobre «Cambio de rumbo», el nuevo programa de TVN, junto a su creador, Cote Correa, y el protagonista del primer capítulo: «Pato» Cisternas, conocido como “El Hacedor de Hambre”.
El programa debutará este domingo a las 18:00 horas y de acuerdo a Correa, consiste en un recorrido por todo Chile realizado en pandemia. «Conocimos 10 historias de 10 familias que tomaron la decisión de hacer un cambio de rumbo bien radical», explicó.
«Es un programa súper humanista, bien de televisión pública y también súper emotivo, porque cambiar implica dejar. Y dejar también tiene su dolor y su pena en pos de la felicidad», comentó.
En línea con lo anterior, el creador de «Cambio de rumbo» añadió que «la felicidad no siempre es gratis».
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El cambio de rumbo del «Hacedor de hambre»
Se fue a vivir a Zapallar hace un tiempo, y hoy a sus 48 años vive alejado de la rutina que otrora lo llevó a ser reconocido por su trabajo. «Pato» Cisternas le comentó al Ciudadano ADN que este cambio se debió «por distintas razones».
«La juguera reunió todo. Reunió un cambio de rumbo urgente porque estaba saturado de muchas cosas en mi vida personal. Estaba necesitando un cambio de mente, de respiro, de salir de la jungla de Santiago», señaló.
Un milagro en vida
De acuerdo al «Hacedor de hambre», lo anterior se materializó en un tocar de fondo psicológico y de salud, producto de su vida sedentaria y excesiva en trabajo.
«Me colapsé. Llegó un momento hace dos años y medio donde mi salud me dijo ‘o paras aquí o te mueres'», relató el protagonista del primer episodio de «Cambio de rumbo», quien además comentó que llegó a marcar 950 de triglicéridos.
«Soy un milagro en vida», dijo medio en serio, medio en broma. «Yo estaba en la Pudahuel todos los días de 3 a 6 de la tarde. Y para mí fue una etapa de mi vida que era un infierno. Yo ponía las canciones al aire y el dolor de cabeza no se los podía explicar», confesó.




