Exdirectora ISP: Pinochet tenía suficientes armas químicas para matar la mitad de Santiago
Ingrid Heitmann dijo que la dictadura disponía de ampollas con toxina botulínica. Familiares de DD.DD. la calificaron de irresponsable.


En
el periodista Mauricio Weibel, de la
, la
aseguró que durante la década de los ’80 la dictadura de Augusto Pinochet disponía de armas químicas, "dos cajas llenas de ampollas con toxina botulínica, suficientes para matar a la mitad de Santiago".
Según reveló Heitmann, quien es especialista en microbiología e infectología, los químicos pasaron más de dos décadas ocultos en los subterráneos del ISP, ubicado a un costado del Estadio Nacional.
Las cajas fueron encontradas bajo su mandato en la institución (2007-2010), por casualidad, cuando ella ordenó hacer una limpieza de los refrigeradores del subterráneo y fueron incineradas el 2008 luego de ser descubiertas.
Ingrid Heitmann aseguró haberse "espantado" cuando encontró las ampollas, ya que estas toxinas son capaces de eliminar a miles de personas y especificó que Chile no poseía capacidad para producir esta toxina y las cajas no tenían por qué estar en un laboratorio civil de fines sanitarios.
Las ampollas con toxinas botulínicas provenían del Instituto Butantan de Sao Paulo y se cree que este hallazgo podría haber sido relevante para causas que están en proceso, como la que investiga la muerte del expresidente Eduardo Frei Montalva.
La botulina, que provoca parálisis muscular progresiva, está prohibida por las convenciones de Ginebra y la Convención sobre Armas Químicas como arma de destrucción masiva.
En ADN Radio Chile, el neurólogo de la Clínica Bicentenario, Alex Espinoza, explicó que "esta toxina es de una alta letalidad, y según los estudios de laboratorio, con 250 kilos de esta toxina se podría eliminar a toda esa humanidad. Manipulada de manera científica, tiene una gran gama de utilidades en el ámbito médico, y se utiliza en el aspecto cosmético".
La presidenta de la Asociación de Familiares Detenidos Desaparecidos, Lorena Pizarro, consideró irresponsable lo realizado por Heitmann.
"No me sorprende que hayan sido encontrados en algún servicio del Estado. Lo que a mí me sorprende, no sé cómo entender que alguien elimine algo así, no sólo por lo que significa, que puedan ser utilizados en investigaciones por violaciones a los derechos humanos. También me impresiona la irresponsabilidad por eliminar un producto de este tipo", dijo.




