Javiera Parada: »La dictadura no logró imponer el horror en nuestras almas»
''Por eso nuestra familia, cuando se nos ofreció la posibilidad de pedir pena de muerte para los asesinos de mi padre, nos negamos porque creemos en la vida'', expresó en ADN Hoy.


, hija de una de las víctimas del
, sostuvo en
que las consecuencias de la dictadura son "un problema nacional al que tenemos que hacerle frente".
A su juicio, "es impresionante que siga habiendo tanto dolor en Chile, y es impresionante que haya sectores políticos que todavía sigan justificando el horror".
La hija de José Manuel Parada recordó que hay "tanta gente que a lo largo de Chile sufrió la represión, que aún no sabe dónde están sus seres queridos, que aún están desaparecidos, saber que hay gente que, al igual que Cheyre, siguen integrando las Fuerzas Armadas y más aún, que algunos son integrantes del gobierno, que tienen antecedentes sobre dónde están los cuerpos".
De esta forma, sentenció en ADN Radio Chile, "todavía no podemos cerrar ese doloroso proceso porque todavía no ha habido justicia en Chile".
Parada considera "necesario que Chile no olvide jamás el horror en el que vivimos". "Chile tiene la obligación, no sólo por la gente que fue asesinada, torturada, exiliada, relegada, sino también la obligación con las generaciones futuras, de jamás olvidar lo que ocurrió, para que nunca más en Chile vuelva a ocurrir algo así", expresó.
La hija de uno de los degollados en 1985 llamó a cambiar la "Constitución manchada de sangre", y enfatizó en que los crímenes no pueden quedar en la impunidad, ya que "se utiliza todo el Estado, por lo tanto son crímenes donde la sociedad en su conjunto es cómplice, porque a través de tus impuestos pagas esas torturas, asesinatos y secuestros, por lo que el Estado debe repararse a sí mismo".
Javiera Parada aclaró que en su familia, así como otros afectados por estos hechos, "creen profundamente en la vida. Por eso nuestra familia, cuando se nos ofreció la posibilidad de pedir pena de muerte para los asesinos de mi padre, nos negamos a esa posibilidad porque nosotros no creemos en la pena de muerte. Creemos en la vida, en el amor, en la solidaridad (…) no lograron imponer el horror en nuestras almas".




