Gastronomía y patrimonio

“Ciudadano a pata” por las aerolíneas comerciales de Chile y el mundo: Desde el Concorde hasta AeroNor

La columna de cultura urbana, patrimonio y gastronomía de Ciudadano ADN realizó, también, un recorrido por el sector de Matta Sur, un área “considerada como barrio típico”.

Por Ciudadano ADN
Viernes 27 de Nov, 2020 - 21:53
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En una nueva jornada de Ciudadano a pata, la columna sobre cultura, patrimonio y gastronomía de Ciudadano ADN, Mario Cavalla realizó un recorrido por las aerolíneas comerciales que han marcado el vuelo mundial y nacional, como una forma de recordar que este sector ha sido “uno de los más golpeados durante todo el periodo de pandemia”.

El columnista invitó a revisar “la cantidad de aerolíneas emblemáticas que han pasado por nuestra vida, por nuestra historia, independiente de si hemos viajado o no en ellas, porque son parte de la iconografía popular”.

Iniciando este viaje con el Concorde, el emblemático avión que crean en conjunto ingenieros aeronáuticos ingleses y franceses, y que “deciden llevar el tema de la aviación comercial a otro nivel”, aseguró Cavalla.

El Concorde, que contaba con una capacidad máxima de 100 pasajeros, realizó su primer vuelo el 2 de marzo de 1969 y logró superar “la barrera del sonido, en este caso lo duplicó, y disminuyó los tiempos de vuelo”.

“Era muy singular, porque, primero, tenía la particularidad de la velocidad, te hacía un viaje que habitualmente de París a Nueva York se demora 8 horas, en 3 horas y media”, explicó el columnista.

De esta manera, este avión era el “Rolls-Royce o el Ferrari” de alguien que le guste viajar, “porque, además, tenía un servicio a bordo que era espectacular, te daban caviar, champan francés, tenías langosta”.

Dentro de las curiosidades que tuvo este medio de transporte supersónico, se encuentra que los agentes de la bolsa a nivel mundial usaban el Concorde para participar “del cierre de la bolsa en Londres al cierre de la bolsa en Wall Street”. O que lo usaron personas de la talla de Reina Isabel o Sean Connery.

Finalmente este avión se fue descartando, principalmente, por “la contaminación acústica”, y en el año 2003 finalizó su servicio.

Otra de las aerolíneas comerciales que comentó Mario Cavalla fue Panam, pero más que por su experiencia de vuelo, su sofisticación o los hitos que marcó, porque marcó un antes y un después en la creación de vestimentas de sobrecargo.

Panam estuvo en servicio desde antes de la Segunda Guerra Mundial hasta 1991, y era “innovadora porque era la primera que hizo vuelos transoceánicos, además de que empezó a cubrir destinos como Chile”.

Respecto a la vestimenta de las azafatas, el columnista aseguró que “crearon escuela”, porque le fue encargada a “destacados diseñadores estadounidenses y europeos”.

Finalizando el recorrido por las líneas internacionales, Cavalla hizo un rápido recuento de las más importantes a nivel mundial: Braniff Internacional, Lauda Airlines, “la línea de Niky Lauda, el piloto de Fórmula Uno”.

Aerolíneas made in Chile

Dentro de las marcas chilenas, Mario Cavalla inició comentando que Lan “ha tenido varios tiempos, varias vidas, pero claramente nos acordamos mucho de Ladeco, que era la línea del cobre, que hacia vuelos solamente entre Santiago y los campos mineros”.

A lo que continuó nombrando líneas como National, Avant, Aeroguayacán y Air Comet. “Todas estas líneas emergentes duraban 3 y 4 años”, aseguró, argumentando que mantenerlas en el aire demandaba un precio muy alto.

Y se detuvo con la aerolínea Aeronor, que tenía como dueños a los creadores de Copesa y que “tenían dos o tres aviones para hacer la distribución de los periódicos”. Pero, “lamentablemente un par de accidentes tiñeron de una suerte amarga a esta línea, sobre todo el accidente del 82 que fue precisamente en el aeropuerto de La Serena, donde mueren 46 personas, entre ellas la destacada periodista Silvia Pinto”.

Matta Sur

De aviones, el columnista pasó a la gastronomía con su recomendación de Matta Sur, un sector que para él, ya es “considerado como barrio típico”.

Así, narró que pasó “algo bien interesante”: se juntaron un grupo de emprendedores y locatarios enfocados en el sector gastronómico y crearon “La ruta del barrio Matta Sur“, un libro que trae consigo recomendaciones, los locales del sector y un recetario. En el texto “no solamente pueden ver este mapa de los lugares a donde ir a comer”, sino que también “tiene un fin social, no solamente se cocina para comer, sino que se cocina porque da felicidad y permite que la gente se integre”.

A raíz de lo anterior, recomendó el restaurante La Pulpería Santa Elvira, local que crea sus alimentos a partir de productos de regiones. Atiende en horario nocturno los jueves, de 7 a 11 de la noche, y los sábados y domingos en la hora de almuerzo. Y tiene una carta para veganos, además de una alta en proteína.

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