Hora de balances: ¿Quiénes fueron los responsables de la paupérrima temporada de Colo-Colo?
Pese a zafar del descenso, deberá comenzar un proceso de reestructuración transversal para no repetir el fracaso de esta temporada.


Colo-Colo se queda en Primera División. Los albos superaron a la Universidad de Concepción y lograron dejar atrás -por ahora- el peor año en la historia de la institución. Sin embargo, llega el momento de hacer balances y buscar responsables de la crisis alba.
Jugadores, cuerpos técnicos y dirigentes. Nadie se salva. El primer apuntado es el presidente de Blanco y Negro, Aníbal Mosa. Durante esta temporada, el empresario tuvo bastante implicancia en distintos episodios que influyeron en la mala campaña del club.
El primer desacierto: enviar a los jugadores a cobrar su sueldo a la Administradora de Fondos de Cesantía (AFC). Tiempo después, nuevamente volvió a cometer un error que generó quiebres al interior del club, cuando decidió que Matías Zaldivia debía cobrar su sueldo en la isapre, luego de la lesión sufrida en los entrenamientos.


Por último, en un intento por levantar a un equipo golpeado, Mosa propuso un bono por no descender, el cual fue duramente criticado por gente relacionada al club y no fue aprobado por el directorio.
En diciembre, el empresario deslizó una autocrítica y aseguró en conferencia de prensa que «no vamos a caer a la B. Me da pena ver a mi equipo metido allá abajo, pero ha sido una consecuencia de errores donde todos somos responsables», afirmó.
Harold Mayne-Nicholls y Marcelo Espina también son de los principales apuntados en la responsabilidad del fracaso colocolino. El primero arribó a la vicepresidencia de la concesionaria en abril de 2019 y en su llegada afirmó que una de sus motivaciones para sumarse al proyecto era «unir al club». Situación que estuvo lejos de concretarse, ya que, por ejemplo, Mayne-Nicholls fue parte de la decisión de enviar a los jugadores a la AFC.

AILEN DÍAZ/AGENCIAUNO

AILEN DÍAZ/AGENCIAUNO
Por su parte, el exdirector deportivo Marcelo Espina fue uno de los primeros en abandonar la institución debido a las constantes críticas a su trabajo, basadas principalmente en la gestión para conformar el plantel albo. El 12 de diciembre del año pasado, Espina presentó la dimisión a su cargo en el club, luego de la filtración de su contrato.
Tres entrenadores en un campeonato
Colo-Colo tuvo tres cuerpos técnicos durante la extensa temporada. Mario Salas, Gualberto Jara y Gustavo Quinteros, fueron parte de la peor campaña en la historia de un Colo-Colo que tuvo pie y medio en el descenso.
Salas dirigió los cinco primeros partidos y tuvo un buen arranque goleando 3-0 a Palestino en el Monumental. Sin embargo, luego encajó cuatro derrotas consecutivas frente a Cobresal, Audax Italiano, Universidad Católica y Curicó Unido, por lo que fue cesado de la banca alba.

JUAN GUERRERO/AGENCIAUNO

JUAN GUERRERO/AGENCIAUNO
Gualberto Jara asumió el primer equipo, en primera instancia como interino, pero las victorias por Copa Libertadores frente a Atlético Paranaense y Peñarol, además de vencer a La Serena por el campeonato, llevaron a la dirigencia a ratificarlo hasta el fin de temporada, situación que no sucedió. Por el torneo nacional, Jara dirigió siete encuentros de los cuales solo ganó uno, empató tres y perdió tres, dejando al equipo en el penúltimo lugar de la tabla.
Gustavo Quinteros fue el elegido por Blanco y Negro para comandar la remontada y evitar un descenso inédito en la historia del club. Sin embargo, el técnico solo consiguió subir un puesto en el torneo, finalizando la fase regular en la antepenúltima posición, a pesar de conseguir victorias impensadas para el contexto del club, como por ejemplo frente a Unión Española, Deportes Antofagasta y Unión La Calera. En los 22 partidos dirigidos por Quinteros, Colo-Colo sumó 7 triunfos, 9 empates y 6 derrotas.
La culpa del plantel albo
Sin lugar a dudas, la plantilla de Colo-Colo no estuvo a la altura para afrontar la dura situación de pelear el descenso.
El equipo no logró mostrar una idea clara de juego ni alcanzar una cierta regularidad en cuanto a resultados. Los albos solo lograron dos victorias consecutivas en la parte final del campeonato, frente al descendido Coquimbo Unido y Unión La Calera.
En los 34 partidos del torneo, el equipo consiguió tan solo nueve triunfos, lo que se suma a doce empates y doce derrotas. Si bien la localía pierde un grado de influencia sin hinchas en las tribunas, Colo-Colo fue derrotado en nueve oportunidades en el Estadio Monumental, triunfó en seis encuentros y empató tres.
Son pocos los jugadores rescatables dentro de la campaña colocolina. Maximiliano Falcón, César Fuentes, Jeyson Rojas y Javier Parráguez son algunos de los futbolistas que se salvan -en parte- de las críticas al equipo. A pesar de esto, el zaguero uruguayo, uno de los mejores jugadores del equipo en la segunda rueda, cometió la irresponsable infracción que condenó a Colo-Colo a jugar el partido por la promoción, a tan solo dos minutos de zafar de todo peligro.


Hay otros nombres como Pablo Mouche, Juan Manuel Insaurralde, Gabriel Suazo, Nicolás Blandi, Leonardo Valencia e Iván Morales que mostraron un rendimiento muy bajo y le dan rostro al peor año en la historia de Colo-Colo.
La incorporación de Jorge Valdivia para la parte final del torneo, estuvo lejos de ser un aporte futbolístico para el club, ya que el jugador se lesionó y pasó gran parte del torneo viendo a sus jugadores desde el palco.
Colo-Colo deberá reestructurarse rápidamente para conformar un plantel que le permita dejar atrás el peor año de su historia.
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Juan Carlos Castillo
Periodista chileno y editor web de ADN.CL, especializado en contingencia nacional, fútbol, anime y lucha...




