Ciencia

Vicepresidente del Telescopio Magallanes Gigante: “Vamos a estar viendo algunos cientos de millones de años después del Big Bang”

Miguel Roth conversó con Tu Nuevo ADN sobre este proyecto, uno de los más ambiciosos a nivel mundial, que permitirá ver incluso cientos de miles de años hacia atrás en el tiempo y en el espacio.

Por Natalia Cáceres
Miércoles 10 de Mar, 2021 - 23:31
Actualizada el Viernes 12 de Mar, 2021 - 17:07
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El doctor en Física y vicepresidente del Telescopio Magallanes Gigante, Miguel Roth, conversó con Tu Nuevo ADN sobre cómo sigue avanzando su construcción en el Cerro Las Campanas en la Región de Atacama. Se espera que la obra esté lista en el año 2030.

El científico detalló que el sábado recién pasado fue fundido el sexto espejo del telescopio, de 8,4 metros de diámetro, y que son parte fundamental de su lente. Estos se realizan fundiendo cerca de 20 toneladas de vidrio de alta pureza y baja expansión en el único horno giratorio del mundo, que es propiedad del Laboratorio de Espejos Richard F. Caris de la Universidad de Arizona. El proceso se demora en total entre cuatro o cinco años para terminar de fabricarlos.

Roth explicaba que, para que el telescopio funcione, se necesitan siete de estos espejos. Cada uno de ellos está avaluado en cerca de US$20 millones y viajan más de 8 mil kilómetros para llegar a su destino final en el Observatorio La Campana.

Los espejos son dispuestos en forma de trébol, con uno al centro y los otros seis rodeándole, para posteriormente ser pulidos y unificados para que puedan producir una imagen prístina y clara de los objetos que observe.

Del total de los espejos, además del que acaba de ser pulido, dos ya están en Chile y el tercero está a punto de ser terminado. En tanto, los otros dos están en distintas etapas de su proceso. Roth indicó que desde el observatorio estiman que la construcción finalizaría cerca del año 2030, dando vida así al telescopio más grande del mundo hasta el momento.

De los ya existentes, el de mayor tamaño tiene 10 metros de diámetro, mientras que el Magallanes será de 25. En el futuro, solo quedaría detrás del que están construyendo los europeos, que contará con 39 metros de diámetro.

El tamaño de un telescopio es fundamental en cuanto a qué tan débil es el objeto que puede observar con detalle. Y este objeto puede ser muy débil y estar aquí a la vuelta de la esquina, en términos astronómicos, o ser muy brillante y estar en los confines del universo. Los dos van a ser débiles. Bueno, ¿qué quiero decir con esto? Todo lo que está entre medio, entre planetas exosolares y los confines del universo, todo lo demás. Hay cosas que no se pueden estudiar con los telescopios que hay ahora, y para eso se requieren telescopios más grandes“, explicó Roth.

El científico remarcó que gracias a estos instrumentos “estamos yendo a mirar muy atrás en el tiempo, 10.300 millones de años, más o menos, es la edad del universo; y aquí vamos a estar viendo algunos cientos de millones de años después del Big Bang”.

“Va a ser fantástico saber si las cosas eran iguales como las vemos ahora con las galaxias nuevas, si las estrellas se formaban de la misma manera, en fin”, agregó.

Incluso no se descarta que, gracias a la capacidad del telescopio, se pueda observar vida en los confines más recónditos del universo. “No se trata de tomarle una fotografía a un habitante de otro planeta. Se trata de estudiar las atmosferas con todo detalle y poder determinar si hay actividad biológica. Eso nos va a permitir decir ‘Hay vida en otra parte’, y eso no es poco”, señaló.

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