¿Conviene el leasing habitacional para comprar una casa? Experto explica lo que debes saber antes de firmar
Aunque puede ser una alternativa para quienes no logran acceder a un crédito hipotecario, el leasing habitacional tiene diferencias importantes que te contamos.

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El acceso a una vivienda propia se ha vuelto cada vez más complejo en nuestro país, sobre todo para quienes no cuentan con un ahorro suficiente o no cumplen con las exigencias de un crédito hipotecario tradicional.
En ese escenario, el leasing habitacional aparece como una alternativa, especialmente para personas con dificultades para demostrar ingresos o reunir el pie requerido por los bancos.
Sin embargo, se trata de un mecanismo que presenta diferencias relevantes respecto de un crédito hipotecario. Así lo explica Mario Espinosa, abogado y director legal de GrupoDefensa.cl: “Si tú puedes acceder a un crédito hipotecario, accede a un crédito hipotecario. ¿Por qué? Porque eres dueño”.
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El leasing habitacional combina un contrato de arrendamiento con una promesa de compraventa. Esto significa que quien ocupa la vivienda no se convierte en propietario desde el inicio. Durante el período pactado, paga una renta mensual y solo al cumplir las condiciones establecidas en el contrato puede ejercer la opción de compra y adquirir el inmueble.
Esta diferencia se vuelve especialmente importante cuando aparecen problemas para pagar. Si el arrendatario deja de cumplir con las rentas, la empresa propietaria puede solicitar la terminación del contrato y la restitución del inmueble.
Además, los pagos realizados durante el período de arrendamiento no necesariamente se recuperan. La razón es que jurídicamente corresponden a rentas por el uso de la vivienda y no a dividendos de un crédito hipotecario.
“Durante ese tiempo tú pagaste arriendo y, por lo tanto, viviste válidamente durante ese tiempo con lo que tú pagaste. Y no llegaste finalmente al proceso como de la compra”, explica Espinoza.
¿Qué pasa en caso de no pago?
En este escenario, dejar de pagar no significa necesariamente que todas las opciones estén agotadas. Existen alternativas que pueden evaluarse, entre ellas la renegociación del contrato y un acuerdo con la empresa de leasing, dependiendo de las condiciones de cada caso y del estado del proceso.
Por eso, ante dificultades para cumplir con las cuotas, una de las principales recomendaciones es no esperar a que la situación avance. Revisar las condiciones del contrato y explorar oportunamente alternativas como la renegociación puede ser clave para buscar una solución y evitar la pérdida del inmueble.




