;

OPINIÓN. El éxito en el fútbol empieza en el fixture

En esta columna, el exgerente de competiciones de la ANFP, Rodrigo Astorga, nos cuenta de las particularidades de la calendarización de partidos que han complicado al balompié nacional.

El éxito en el fútbol empieza en el fixture

El éxito en el fútbol empieza en el fixture / Sebastian Beltran Gaete

Al finalizar el partido entre Betis y Elche, que consagró la clasificación del cuadro andaluz a la Champions League 2026-2027, tanto el entrenador Manuel Pellegrini como el héroe de la noche, Pablo Fornals, recordaron que su primer juego de la temporada fue precisamente ante Elche y que allí se juramentaron que sería “el inicio del camino a la Champions”.

Para muchos futboleros, la reflexión fue inmediata: ¿cómo era posible que ese hubiese sido el primer partido del equipo, si ahora se jugaba la fecha 36, correspondiente al duelo de la segunda rueda entre ambos elencos? La respuesta es muy simple: desde la temporada 2019-2020, España adoptó el modelo de fixture asimétrico, que permite que los partidos de la primera rueda no sigan el mismo orden en la segunda parte del torneo.

Revisa también:

ADN

Este modelo, que desde hace años también utiliza la Premier League, tiene una serie de ventajas que la propia liga española consideró para adoptar el sistema.

“Detrás del cambio hay una clara intención estratégica: optimizar las audiencias, favorecer a los operadores televisivos y ajustar el calendario a eventos clave del año. Fechas FIFA, festividades locales, olas de calor o partidos europeos influyen directamente en cómo se construye cada jornada. Así, por ejemplo, un clásico puede ubicarse en una fecha más favorable para el espectáculo, sin coincidir con otros grandes eventos.

También hay un componente logístico importante: el calendario asimétrico permite adaptar mejor la competición a la realidad de cada ciudad. Si hay fiestas, ferias o cualquier evento que pueda complicar la seguridad, se evita programar partidos de alto riesgo en esas fechas. En este sentido, La Liga trabaja de la mano con el CSD y las autoridades para cuadrar un calendario equilibrado, tanto dentro como fuera del campo. “ Esto publicaba el sitio Sport en una nota del 1 de julio de 2025, ad portas del nuevo sorteo de la temporada que está por finalizar.

Inglaterra hace rato tiene la liga más atractiva de Europa, no sólo por inversión, sino también por su esfuerzo en mejorar la programación y los calendarios, considerando la participación de sus equipos en las competencias europeas. España siguió el ejemplo, y su liga también creció, superando en audiencia e interés a la italiana, que se quedó atrás hace años.

¿Y qué pasó en Chile?

Bueno, en 2018, cuando regresamos a los torneos largos, durante la gestión del presidente Arturo Salah logramos aprobar en las bases que el torneo no fuera espejado entre una rueda y otra. Esto ocurrió tras socializar la propuesta con los integrantes de la mesa de programación, a quienes les pareció una excelente forma de mejorar el fixture y disminuir posibles conflictos por el uso de recintos, argumentos muy similares a los que utilizaría España un año después para sumarse a esta tendencia.

La experiencia chilena confirmó lo que planificamos: los problemas de calendarización y programación casi no existieron. El diseño del fixture por parte del ISCI (Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería de la Universidad de Chile) colaboró para que la mesa de programación funcionara de excelente manera durante todo ese año y el comienzo de 2019, cuando fue interrumpido el proceso que había echado a andar el directorio de Arturo Salah.

En 2019 y 2020 se mantuvo el formato no espejado, pero fueron años atípicos debido al estallido social y la pandemia, lo que, sumado a la falta de conducción de quienes manejaban la actividad, dejó al fútbol chileno con un torneo inconcluso en 2019.

Para la aprobación de las bases de 2021, el Consejo de Presidentes decidió regresar a los torneos espejados o simétricos, en una decisión sin respaldo técnico que permitiera justificar el cambio, más allá del “tincómetro” de algunos iluminados. El resultado quedó a la vista: los últimos años se han caracterizado por problemas de programación, pérdida de control del fútbol chileno sobre su propio producto y una serie de alteraciones y cambios de localía que sólo han enredado el trabajo serio que realizan los ingenieros del ISCI para diseñar el fixture.

Hoy, cuando celebramos el éxito del Betis de don Manuel Pellegrini, conviene mirar nuevamente la experiencia de la liga española y de la Premier League, porque cuando quienes saben de esto aplican inteligencia y visión a la actividad, no es difícil que el éxito deportivo y la organización coherente vayan de la mano.

Contenido patrocinado

El siguiente artículo se está cargando

ADN Radio
En vivo

Tu contenido empezará después de la publicidad

Programación

Ciudades

Elige una ciudad

Compartir

URL copiada al portapapeles

Más acciones

Suscríbete

Tu contenido empezará después de la publicidad