Metro instala primeras puertas de andén en estación Neptuno: así funcionará el sistema que busca prevenir accidentes
La medida forma parte del plan de modernización de estaciones de la Línea 1 y busca reforzar la seguridad de los pasajeros.
Metro de Santiago inició la instalación de puertas de andén en la estación Neptuno de la Línea 1, una tecnología que busca mejorar la seguridad y la experiencia de viaje de miles de usuarios que transitan diariamente por la red.
Desde el sistema de transporte indicaron que durante el proceso de instalación las puertas permanecerán abiertas, por lo que llamaron a los pasajeros a respetar las medidas de seguridad mientras se desarrollan los trabajos.
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Entre las recomendaciones, la empresa pidió mantenerse detrás de la línea roja de seguridad, no asomarse al borde del andén y esperar el tren con calma.
Las puertas de andén son un sistema que separa físicamente el andén de las vías y se abren solo cuando el tren está detenido, lo que ayuda a prevenir caídas y accidentes, además de ordenar el flujo de pasajeros.
Esto se enmarca en el proyecto de modernización de las estaciones más antiguas del tren subterráneo, una iniciativa que busca actualizar la infraestructura y mejorar los estándares de seguridad.
El objetivo principal del proyecto es reforzar la seguridad operacional y permitir que los pasajeros puedan realizar sus viajes de forma más segura y confiable.
Qué estaciones siguen y cuándo entran en operación
El plan contempla la instalación de puertas de andén en las 27 estaciones de la Línea 1, con una inversión total estimada de USD 187,7 millones. Según el cronograma oficial, la primera estación con el sistema operativo entrará en funcionamiento en marzo de 2026, mientras que el término del proyecto está proyectado para 2028.
En esta primera etapa, las estaciones San Pablo, Neptuno y Pajaritos serán las pioneras durante 2026. Luego, los trabajos avanzarán por tramos sucesivos hasta completar toda la línea.
Desde Metro explicaron que gran parte de los montajes se realizará en horario nocturno para minimizar el impacto en la operación diaria. A medida que el proceso avance, se espera optimizar los plazos, permitiendo completar un andén en cerca de tres semanas en régimen normal.