Jackson, Espejo y vocación en tiempos de PSU: «Es sui géneris que tengamos que elegir a los 18 años»
Los columnistas de "Con ojos de niño" en Ciudadano ADN, Vinka Jackson y Nicolás Espejo, reflexionaron sobre el proceso de elección profesional y el actual mercado del trabajo.


En una semana donde la PSU se ha tomado los titulares y las conversaciones, es momento para hablar de la vocación y de cómo niños y adolescentes se ven enfrentados -y muchas veces presionados- a elegirla. De ese tema conversaron la psicóloga Vinka Jackson y el abogado Nicolás Espejo en "Con ojos de niño", la columna sobre infancia de Ciudadano ADN.
Una decisión que pasa por la felicidad y por cómo se pondera. Según Jackson, "si yo quiero tener una vida de Rico Mc Pato, no me voy a decidir por la artesanía", por lo cual reflexionó sobre cómo empujamos a los niños a elegir, desde temprana edad, "ya desde la mirada de lo productivo, cuando todavía queda tanto tiempo". De hecho, en países como Estados Unidos la tendencia es a posponer la decisión, a través de instancias académicas como el college.
Nicolás Espejo recordó que la Convención de los Derechos del Niño señala que los padres "proveerán guía y orientación conforme a la evolución de las facultades del niño", por lo que cuestionó el "creer que la autonomía es un valor" a edades demasiado tempranas. De hecho, vaticinó que el texto "hoy no sería aprobado por Naciones Unidas".
A Vinka Jackson le parece "bien sui géneris que a los 17 o 18 años tengamos que elegir qué vamos a hacer por el resto de la vida", precisamente porque, con las expectativas de vida y el mundo laboral actual, esa decisión puede cambiar muchas veces. De hecho, la psicóloga estimó que hay un nuevo proceso de individuación cerca de los 30 años, donde se redefinen las prioridades frente a lo que viene.
Derechos como la educación y el trabajo que, para Espejo, deberían ser asegurados por el Estado, invirtiendo en "generar opciones más innovadoras de educación terciaria para los jóvenes", adelantando un "problema de contratación gravísimo" dentro de 5 o 10 años, porque "nuestra dinámica educacional no responde al mundo del trabajo". "El dinamismo también es una oportunidad", señaló.
En la que es su última columna en Ciudadano ADN para asumir nuevos planes profesionales en Ciudad de México, Nicolás Espejo se despidió agradecido por "el espacio editorial y la amistad".




