ElADNde: PES 2018 retoma el camino para intentar ser el mejor de todos
El título de Konami es un paso adelante con respecto a las versiones pasadas.


David Muñoz, ADN
Como suele ocurrir cada año, la lucha por el rey de los videojuegos de fútbol llegó nuevamente a su punto álgido, en vista de la salida de PES 2018 y de la inminente llegada de FIFA 18. Una batalla que este año parece ser más estrecha que nunca, puesto que la propuesta de Konami ha ido creciendo con el correr de los años, hasta llegar a una versión en la que tiene muy poco que envidiar a su competencia por parte de EA Sports.
Como hacía tiempo no pasaba, desde la primera década del presente milenio, la compañía japonesa realizó un trabajo que en cuanto a jugabilidad, ambientación y sonido es una opción que gustará a los jugadores de toda la vida y más a los que están familiarizados con la saga, aunque los problemas del pasado siguen presentes en la última edición de Pro Evolution Soccer.
Una evolución incesante


Desde aquel quiebre que supuso para la franquicia en 2011 y la consiguiente aparición con el tiempo del FOX Engine (motor gráfico del título), PES comenzó a ir en una escalada ascendente que parecía llegar a su tope en 2017. Las animaciones robotizadas de las ediciones pasadas, así como algunos movimientos de los jugadores que no se justificaban en la realidad eran cada vez menos, por lo que por fin daba la sensación de que Konami estaba yendo en la dirección correcta.
Con la edición 2018, todo lo anterior ha dado un paso adelante, aunque no a una gran escala ni tampoco dejando atrás ciertos aspectos que cuestan convencer a quienes emigraron a la competencia. En lo positivo, nos encontramos con un juego con una fluidez y dinamismo que acerca a un estilo más de simulador, aunque su componente arcade sigue latente, pero no de manera tan pronunciada como antes pasaba.
El alto ritmo y la presencia de jugadas espectaculares se logran en la última versión de PES, gracias a su tradicional esquema de control, que hace que cualquiera que no haya tocado a la franquicia desde hace varios años no se sienta incómodo. Tenemos a disposición una respuesta en el control más pulida, a diferencia de versiones pasadas en donde quedaba la sensación de que el jugador no actuaba conforme a lo que dictamos, por lo que la frustración de esta en desventaja frente a la CPU no existe en esta edición.
Gráficamente, llegamos a un título bien cuidado, en el que la caracterización de los jugadores está detalladamente lograda, poniéndose en muchos casos por sobre la competencia. No será de extrañar el jugar al momento de las repeticiones y revisar los rostros de las estrellas más reconocidas, gracias a su importante similitud. Por otro lado, la ambientación en los estadios se percibe más viva que nunca, gracias a la calidad de sonido y a los detalles presentes en el campo de juego, como camarógrafos, asistentes de cancha que no se presentan como un mero elemento estético, sino que reaccionan de acuerdo a lo que vaya ocurriendo con el correr del encuentro.


Con respecto a los modos de juegos, no hay mucho cambio en comparación a las versiones pasadas, puesto que están las tradicionales opciones de echar encuentros entre amigos, jugar en línea, cooperativo online; MyClub, que permite tomar un elenco desarrollado por nuestra imaginación y llevarlo a la gloria para disputar duelos contra otros jugadores en cotejos por red; además de ligas, torneos, Ser Leyenda y Liga Master, que es la posibilidad ideal para los interesados en el mundo offline y que nos da la facilidad de elegir un conjunto y administrarlo a nuestro gusto.


Los diversos modos de juego del título
Si bien lo anterior puede parecer suficiente para un jugador simple, se extraña quizás alguna innovación en este apartado, considerando que la competencia ha ido puliendo ciertos elementos o ha añadido modos interesantes.
Por otra parte, destacar que a diferencia de su rival, PES 2018 mantiene una curva de dificultad más progresiva, abordable y distintiva a la hora de enfrentar a los rivales. Es fácil notar distinciones entre el estilo de juego del Barcelona a Huachipato, principalmente en dificultades más complejas, un fenómeno que no ha sido corregido totalmente en FIFA (que en conceptos técnicos se conoce como Team ID).
Los problemas de siempre
Sin embargo, no todo ha sido una evolución positiva para PES 2018, pues nos hallamos con un aspecto que con el correr del tiempo se ha ido marcando con mayor notoriedad y termina por afectar el envolvimiento con el que los jugadores se sumergen o influyen con el juego: La ausencia de licencias.
Antes de hablar de la "solución" a este detalle, primero mencionar que contamos con elencos que para nuestro mercado pueden resultar "satisfactorios", como por ejemplo la liga chilena (no oficializada eso sí como Campeonato Scotiabank) con todos sus elencos y jugadores, teniendo en algunos jugadores un importante parecido (como en Gonzalo Jara). Curiosamente, se firmó un acuerdo de exclusividad con Colo Colo, pero hay pocas similitudes con los futbolistas del cuadro albo real (para muestra, la representación virtual de Esteban Paredes), por lo que se esperaba algo más trabajado en ese ítem, como pasa con otros clubes del mundo que cuentan con contratos similares y hay una fiel representación.


Al torneo criollo, se suman grandes del mundo como el Barcelona, Liverpool, Borussia Dortmund, Atlético de Madrid, Inter de Milán, entre otros. Además, se sigue con la opción de jugar la Champions League y la Europa League.
No obstante, hay ausencias imperdonables por la falta de licencias, como es el caso de Real Madrid, último campeón europeo y del mundo, o el resto de la Premier League e incluso potencias como el Bayern Munich. Por el lado de las selecciones tampoco el panorama es muy distinto, puesto que están los elencos más laureados (en general), se echará de menos a otros combinados que han ido ganando notoriedad en el último tiempo (el caso mismo de la Roja, por citar).
Por otro lado, si bien hay una evidente evolución con respecto a la jugabilidad, aún hay pequeños detalles que no terminan de cuajar. Sigue siendo, por ejemplo, muy fácil el poder convertir cuando estás frente a la portería, además de que por lo general los rivales te obligan a jugar por las bandas, cerrándose constantemente por el centro. Por último, existen muchas variantes para poder jugar en ofensiva, pero no así en defensiva, en donde complica la falta de coberturas o es simple quedar expuesto ante el rival frente a una presión grupal desmedida.
Un paso adelante, a pesar de todo


Independiente del tema de las licencias (que se puede resolver gracias a los Option File en PC y PS4) y a la jugabilidad no del toda pulida, PES es una experiencia gratificante tanto en solitario como en online o con los amigos.
Los avances en ir por una jugabilidad más fluida, así como la presencia completa de la liga chilena y la ambientación, generan una franquicia que va en la línea correcta, aunque con cierto recorrido para poder mejorar del todo y superar al rey en esta área.
PES 2018 se puede conseguir tanto en PlayStation 4 como en Xbox One y PC, siendo esta última la que cuenta con una mejor visualización gracias a sus capacidades técnicas.




