Televisión

José Ignacio Valenzuela entregó detalles de su contrato con Sony Pictures y de la lucha por su familia: “No quiero ir a Chile con mi hija por una triquiñuela. Quiero mis derechos”

El reconocido escritor y guionista acaba de cerrar un importante contrato para adaptar su novela “El filo de tu piel”, mientras espera el estreno de su serie para Netflix, “¿Qué pasó con Sara?”, en 2021. De esos proyectos, y de que “por fin” la ley chilena se esté haciendo cargo de las familias homoparentales, el “Chascas” conversó con Ciudadano ADN.

Por Ciudadano ADN
Viernes 03 de Jul, 2020 - 18:55
Actualizada el Viernes 03 de Jul, 2020 - 19:12

Esta semana se anunció que el reconocido escritor y guionista chileno José Ignacio Valenzuela -conocido como “El Chascas”- firmó con Sony Pictures Television para tres proyectos audiovisuales: el primero de ellos será la adaptación de su novela más exitosa, “El filo de tu piel”, editada en 2o06.

“Hoy en día los libros tienen una vida tan corta y desechable, que esta sorpresa es una maravilla para mí”, dijo desde Miami en conversación con Ciudadano ADN. El acuerdo con Sony se suma a “¿Qué pasó con Sara?”, la serie que lo convirtió en el primer chileno en escribir para Netflix, y cuyo estreno espera para el primer trimestre de 2021.

“El filo de tu piel” cuenta la historia de un escritor de telenovelas que, tras salir del closet, se instala en Nueva York, donde empieza una historia “muy tórrida y definitoria con otro hombre”. Las coincidencias con su propia vida, en todo caso, no transforman la novela en una autobiografía. Según explicó, “la empecé a escribir el 2002, y no tenía mucha conciencia de lo que estaba haciendo. Hablé con mi tía Ana María Güiraldes (conocida escritora de literatura infantil) y ella me dijo ‘préstale al personaje principal tu pasado y tus condiciones, y no se te va a escapar de las manos porque estás escribiendo de alguien conocido’. Así que a Diego le presté mi manera de ser, mi pasado e incluso mi actividad. No porque sea yo, sino porque fue la manera que encontré de no perderme. A partir de eso inventé una gran mentira”.

Valenzuela también será productor ejecutivo de la serie de “El filo de tu piel”, y planea tener el primer capítulo escrito a fines de agosto. “Recién ahí comienza la pre-producción”, adelantó. Sin embargo, aún no tiene un actor en su mira para el papel protagónico. “Quiero escribir el piloto sin pensar en una cara, porque si después no es, me va a costar el triple escribir los demás. Prefiero que sea un fantasma en mi mente”, confesó, aunque asegurando que, dadas las dimensiones del proyecto, “vamos a tener que contar con un elenco de primera”.

Entre los otros dos proyectos para Sony está “un drama policial psicológico” que ya entregó hace cerca de un año, mientras que el tercero está “recién empezando a cuajarse”, aunque todas las series serán muy distintas entre sí. “Es la gracia de lo que está pasando hoy con las plataformas, Netflix, Hulu o Amazon. Todo es súper segmentado y puedes escribir historias de súper nicho”.

Los trabajos para Sony y Netflix representan un gran salto desde los inicios de su carrera, cuyo puntapié inicial fue la teleserie “Amor a domicilio” (Canal 13, 1995), que escribió cuando tenía solo 23 años. Su inspiración para esa historia, ambientada en una pizzería y que contaba las vidas de sus jóvenes encargados, partió cuando “venía saliendo de casi tres años de hospitalización, cuando tuve un accidente grave y me quebré la espalda. Me operaron cinco veces. Al salir de la clínica, mi único lujo en la vida era pedir pizza una vez al mes y que me la trajeran a la casa”. Luego del alta, fue a Canal 13 a tratar de conseguir trabajo. “No quería escribir teleseries, quería ser el ayudante del ayudante de alguien. Pero necesitaban ideas. Y se me ocurrió esa idea porque era el único contacto humano y el único lujo que me había podido dar”.

En estos días de pandemia, donde el delivery se ha vuelto fundamental y las teleseries de la era dorada viven un nuevo aire gracias a las repeticiones y a YouTube, un regreso de “Amor a domicilio” sería “estupendo” para su autor. Esta historia y “Sabor a ti” (2000), también de su pluma, ya han sido repuestas por REC TV, la señal de programas del recuerdo de Canal 13, y “de repente mi Facebook y mi Twitter se llenan de comentarios de esas teleseries, y eso no puede ser casualidad”.

Homoparentalidad en Chile: “¿Qué tiene que ver la moral con un contrato civil?”

Otra noticia sobre la que conversamos con José Ignacio fue la inscripción en el Registro Civil, por primera vez en Chile, de dos niños con dos padres, haciéndose cargo de un fallo del 7º Juzgado Civil de Santiago que reconoció la paternidad de los dos hombres -un chileno y un estadounidense- que contrajeron matrimonio en Connecticut y adoptaron a sus hijos en 2014. La noticia se suma al caso de Emma de Ramón y su pareja Gigliola Giammarino, que en junio también fueron reconocidas por un juzgado como madres de su hijo en común, Attilio.

“El Chascas”, junto a su marido Anthony y la hija de ambos, Leonora, viven una situación muy similar. Al tener certificado de nacimiento estadounidense con dos padres, la pequeña no puede venir a Chile, “porque el país no tiene esa figura. Sería yo el padre porque soy el chileno, y Anthony no existiría. Se me exigiría madre y no tiene madre. Es un vacío legal que quedaría en manos del funcionario de turno de la PDI, cosa a la que evidentemente no me voy a exponer”.

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Anthony y yo queremos agradecer los cientos y cientos de comentarios cariñosos que hemos recibido estos últimos días a raíz de algunas de mis publicaciones en redes sociales. Él y yo siempre hemos sido muy privados con nuestra vida, pero decidimos visibilizar nuestra paternidad a partir de la llegada de Leonora porque estamos convencidos de que esa es la única manera de ir derribando prejuicios. En nuestra casa no ocurre nada distinto de lo que ocurre en cualquier casa donde hay un niño de un año de edad, y es bueno que la mayor cantidad de gente lo sepa. Sin embargo, hay algunas cosas que nos gustaría precisar. Muchos nos escriben emocionados diciendo que la nuestra es una hermosa historia, una preciosa aventura. Sentimos decirles que no, no es linda ni hermosa. La historia de Leonora es una historia de discriminación. Es la historia de un país que segrega, un país violento que trata mal a sus ciudadanos y que los condena a mendigar derechos que no tienen. Y creemos que es importante que eso no se nos olvide nunca porque es el motor que nos mueve: cuando los dos padres de Leonora, y ella misma, tengan por fin los mismos derechos que los demás, entonces nuestra historia sí será hermosa. Pero, por el momento, es una dura batalla que libramos todos los días y que vamos a llevar hasta las últimas consecuencias. Por otra parte, muchos nos desean que dios nos ayude. Agradecemos la buena intención pero, la verdad, hasta ahora dios no nos ha ayudado mucho. Al revés. La religión ha sido una piedra de tope importante para que no podamos gozar de nuestros derechos. Somos pecadores, somos un eclipse de dios (como nos definió Benedicto XVI), somos demoníacos, sucios e impuros. Creemos, por lo mismo, que dejar a dios fuera de nuestra vida es una sana decisión. ¿Por qué querríamos estar cerca de alguien que nos trata tan mal después de habernos creado así como somos? Y, por último, muchísimos nos preguntan cómo nos pueden ayudar, o dónde pueden firmar para apoyar nuestra causa. Por desgracia, esta no es una batalla donde la acumulación de firmas ayuda. En este caso, la ayuda es votar por los candidatos correctos que apoyen la causa. Solo eso.

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El escritor prefiere no acudir a los complejos artilugios jurídicos. “¿Sabes qué? No quiero ir a Chile con mi hija gracias a una triquiñuela leguleya. No, yo quiero mis derechos. Mi hermano vive en Australia y va a Chile con sus derechos, este o no esté la madre. No entiendo por qué yo no puedo hacer eso. La Constitución de mi país me garantiza obligaciones y derechos, y yo los quiero para mí y para todos los que estén en mi misma condición”.

Valenzuela recordó la última vez que se enfrentó a los vacíos del ordenamiento jurídico chileno. “Estaba en Chile y me vino una disección arterial. Terminé en una clínica con un diagnóstico grave, y el protocolo ahí es meterte de urgencia a la UTI. Entre el sopor y el ruido de enfermeras, doctores y cables, me acuerdo haber preguntado: ¿Anthony puede entrar? Y el doctor me dice ‘no, solamente los familiares directos’. Me acuerdo de haberme sentado y haber dicho ‘entonces no me voy a la UTI. Si me voy a morir, la última mano que quiero tomar y la última cara que quiero ver es la de Anthony, no la de usted, doctor’. Tuve que firmar un papel donde liberaba a la clínica de la responsabilidad de no haberme metido a la UTI. ¿Por qué yo y muchos más tenemos que pasar por eso?”.

Coronavirus en Miami: “Desde Amor a Domicilio que vivo en cuarentena”

José Ignacio pasa la cuarentena en su casa de Miami, Florida, zona que se ha convertido en el epicentro actual del coronavirus en Estados Unidos. Sin embargo, asegura que sus rutinas no han cambiado tanto. Por su trabajo de escritor, pasa todo el día encerrado trabajando. “Descubrí que desde Amor a Domicilio vivo en cuarentena”.

Más le preocupa la situación de Estados Unidos, “el peor país del mundo para estar en relación al coronavirus”. Partiendo por la forma en que Donald Trump ha liderado la respuesta a la pandemia. “Es un desastre, un negacionista”. Una opinión similar le merece el gobernador de Florida, Ron DeSantis. “Es muy Trump en su manera de actuar”. En los últimos días el alcalde de Miami decretó “una especie de toque de queda dinámico, que no entiendo de qué sirve a estas alturas”. Por eso, el escritor asegura que “de esta casa salgo vacunado, o para vacunarse. Esto es un sálvese quien pueda”.

Una ruta que, según observa Valenzuela, sirve de referente para las autoridades locales. “EE.UU. y Chile están siguiendo el mismo guión, ha sido muy sorprendente. En su primer mandato, Piñera le copió todo a Obama, hasta las fotos con las mangas arremangadas. En el segundo le copió a Trump, que es como la peor persona del mundo para copiar. Su discurso sobre la migración es idéntico, y ahora ante el coronavirus, también. Cuando empezó la pandemia, yo venía del futuro con respecto a Chile y dije, ‘uf, esto va a terminar muy mal'”.

En un tono más optimista, “El Chascas” ocupa el poco tiempo libre que le queda en ver series. Entre sus favoritas de Netflix están “Schitt’s Creek” (“una comedia genial”), “Self made”, sobre una mujer que a comienzos de siglo creó un imperio en base a los productos capilares, y la mexicana “Monarca”. De Apple TV+ recomendó “The morning show”, con Jennifer Aniston y Reese Whiterspoon, y “Defending Jacob”, drama policial sobre un fiscal que debe investigar un crimen donde el principal sospechoso es su hijo.

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