Kiss comenzó a despedirse del público chileno a lo grande
La legendaria banda desató una fiesta rockera en la primera de sus dos presentaciones en el Movistar Arena, como parte de su gira final.


El rock está de vuelta, y con todo. Mientras se salda la deuda con grandes eventos que quedaron pendientes por la pandemia, lo de Kiss va mucho más allá, puesto que esta gira, End of the Road, sería la última del legendario cuarteto neoyorquino. Una despedida con el público chileno que comenzó anoche, con la primera de dos fechas en el Movistar Arena.
La icónica “Detroit Rock City” dio la partida a una pirotécnica noche que se encuadra en el espíritu circense que ha sido la tónica de los espectáculos de Kiss desde siempre. Y el sonido conlleva la potencia habitual de la banda, aunque el desempeño vocal de Paul Stanley, otrora una de las voces más potentes del rock, haya perdido en color y fuerza.
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Junto al “Niño Estrella”, su partner musical (y de negocios) Gene Simmons, el “Demonio”, con sus características y personales líneas de bajo, más los infaltables escupos de sangre, de fuego, y su voz oscura en clásicos como “Cold Gin”, “Deuce”, “Calling Dr. Love” y “God of Thunder”, esta última incluyendo un delicioso solo de bajo eléctrico como introducción.
Tommy Thayer (guitarra solista) y Eric Singer (batería), completan el cuarteto, adoptando los roles de “Hombre Espacial” y el “Gato”, respectivamente, que pertenecían a los históricos miembros Ace Frehley y Peter Criss. Thayer es uno de los más acabados guitarristas que ha tenido la banda en toda su historia, y prueba de eso son los prolijos solos realizados durante el show.

Foto: Roberto Vergara / Roberto Vergara

Foto: Roberto Vergara / Roberto Vergara
Singer, por su parte, acaso sea un tanto subvalorado entre los bateristas, ya que es un músico fiero y certero, como se dejó ver en el solo previo a “100.000 Years”. A eso sumemos su gran desempeño vocal en “Black Diamond” y la balada “Beth”, que por muchos años fue la gran ausente en los conciertos de la banda, y que solo recientemente es parte de los setlists.
En lo meramente musical, probablemente el punto más alto fue la ya citada “Black Diamond”. Esa joya que cierra el primer LP del grupo de 1974, que se estructura en distintas secciones contrastantes funcionando como una especie de pequeña suite portentosa y poderosa.

Foto: Roberto Vergara

Foto: Roberto Vergara
El resto del repertorio buscó representar las distintas eras de la banda, y así aparecieron temas de diversa data, como “Love Gun” (1977), “Lick it up” (1983), “Psycho Circus” (1997) y “Say Yeah” (2009), junto a los infaltables clásicos esenciales “Shout it Out Loud” y “I Was Made for Lovin You”, coreados a rabiar por los presentes. El gran cierre final no podía ser otro que “Rock and Roll All Nite”, el himno que Kiss legó a los rockeros de corazón.
La segunda y última fecha del grupo en Chile, concertada para hoy miércoles, será el adiós local definitivo de una banda que nos hizo amar el rock como vehículo celebratorio.

Foto: Roberto Vergara

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