Malala regresó a Pakistán por primera vez desde que fue atacada por un talibán en 2012
"Es el mejor día de mi vida. Todavía no puedo creer que estoy en Pakistán, es un sueño", dijo la premio nobel de la paz.


Malala Yousafzai, la nobel de la Paz pakistaní que sobrevivió a un atentado por defender la educación de las niñas en su país, regresó este jueves a Pakistán seis años después de que fuera atacada por los talibán.
La agenda de la joven no ha sido revelada, pero sí se ha confirmado una entrevista con el primer ministro, Shahid Khaqan Abbasi, para abordar asuntos relacionados con la educación de las niñas, la gran lucha de Malala.
"Es el mejor día de mi vida. Todavía no puedo creer que estoy en Pakistán, es un sueño", dijo la joven de 20 años, secándose las lágrimas con las manos, en un discurso emitido por televisión.
"Pakistán da la bienvenida a Gul Makai (como se conoce también a la activista) a tu casa. Estamos orgullosos de ti", dijo el vocero del ministerio de Exteriores paquistaní, Mohamed Faisal, en su cuenta de Twitter.
Malala sufrió en 2012 un intento de asesinato por parte de talibanes paquistaníes. La joven activista tenía 15 años cuando un talibán le disparó en la cabeza en el autobús que la llevaba a la escuela en el valle de Swat, en Pakistán. Fue trasladada a un hospital de la ciudad inglesa de Birmingham, y se quedó a vivir ahí con su familia, siguiendo con sus estudios y su activismo.
Malala sobrevivió milagrosamente a aquel atentado, convirtiéndose en heroína y vocera de las niñas que luchan por tener derecho a la educación. En 2014, cuando tenía 17 años, fue galardonada con el premio Nobel de la Paz junto al indio Kailash Satyarthi, por su defensa de los derechos de los niños.
La premio Nobel se ganó la enemistad de los círculos islamistas radicales de su país, que se oponen a la emancipación de las mujeres. Pero también suscitó recelos entre una parte de la clase media paquistaní, que está a favor del derecho a la educación, pero que no gusta de que se empañe la imagen de Pakistán y se muestran escépticos respecto a la lucha contra los islamistas armados, que consideran inspirada por Estados Unidos.




