EE.UU. y países de la OTAN expulsan a diplomáticos rusos
La medida es una respuesta al ataque con un agente nervioso sufrido por un exespía, en territorio británico.


Estados Unidos ordenó la expulsión de 60 diplomáticos rusos acusados de espionaje en represalia por el intento de asesinato con gas nervioso del espía Serguéi Skripal en territorio del Reino Unido, que acusa de ello a Moscú.
Los supuestos agentes de inteligencia y sus familias tienen un plazo de siete días para abandonar el país. La medida afecta a 12 empleados de la misión rusa en Naciones Unidas, ubicados en Nueva York, y 48 de la embajada en Washington.
La Administración de Donald Trump también pidió a Moscú que cierre su consulado de Seattle, alegando su proximidad a la fábrica de aviones Boeing y a una base de submarinos.
Al mismo tiempo, otros Gobiernos europeos anunciaron expulsiones y sanciones, en una acción coordinada de países aliados contra Rusia.
"Estados Unidos adopta esta medida en coordinación con nuestros aliados de la OTAN en el mundo en respuesta al uso por parte de Rusia de un una arma química militar en suelo de Reino Unido, lo último en su permanente patrón de desestabilizar actividad en el mundo”, dijo la Casa Blanca en un comunicado.


La embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, señaló que los diplomáticos expulsados "se implicaron en actividades de espionaje que son adversas para nuestra seguridad nacional". "La decisión del presidente muestra que las acciones de Rusia tienen consecuencias", dijo.
"Más allá de ejercer una conducta desestabilizadora por todo el mundo, de ser cómplice de las atrocidades en Siria y de las acciones ilegales en Ucrania, han utilizado armas químicas en las fronteras de un de nuestros más próximos aliados", agregó.
El 14 de marzo, el Gobierno británico decretó la expulsión de 23 diplomáticos rusos, así como la suspensión de todo contacto de alto nivel con Moscú, en represalia por el caso Skripal.




