Cristina Fernández rompe las negociaciones con Macri y no irá a su toma de posesión
Los negociadores kirchneristas hablan de "golpe de Estado" y aseguran que la presidenta no irá al Congreso a escuchar al sucesor y entregarle la banda y el bastón presidencial


La foto más esperada por muchos argentinos, la de Cristina Fernández de Kirchner entregando el jueves la banda presidencial a su sucesor, Mauricio Macri, está cada vez más lejos.
Enviados de los dos sectores negociaron para evitar la ruptura antes del acto de entrega del poder, pero a media tarde los representantes kirchneristas comparecieron para anunciar que las negociaciones están rotas y que en estas condiciones la presidenta no acudirá al Congreso ni entregará la banda y el bastón a su sucesor.
Incluso llegaron a hablar de "golpe de Estado" por la decisión de un fiscal de tramitar la petición de Macri para que la justicia confirme su reclamo de ser considerado presidente en ejercicio desde primera hora del jueves, lo que le permitiría organizar a su manera la ceremonia.
"Entre un golpe de Estado y esto no hay mucha diferencia" clamó el jefe de los servicios secretos argentinos y hombre de máxima confianza de los Kirchner, Óscar Parrilli. Se refería a la decisión de Macri de acudir a la justicia para adelantar ese traspaso de poderes y el amparo de la fiscalía.
"Con esta interpretación del fiscal, durante 12 horas, desde las 00.00 del jueves hasta las 12:00, no habrá presidente en la Argentina, no habrá autoridad. Es de una gravedad enorme", insistió. A las 12:00 Macri jura su cargo en el Congreso y, según los kirchneristas, es ahí cuando se convierte en presidente.
"Parece que a Macri no le interesa que la presidenta le entregue la banda y el bastón, son ellos los que han iniciado una acción judicial", remató Wado de Pedro, secretario general de la Presidencia y negociador kichnerista.




