Los estudiantes de São Paulo tumban una reforma educacional del Gobierno
Los alumnos han ocupado 200 colegios y protestado en las calles.


Centenares de estudiantes han sido los principales protagonistas políticos de las últimas semanas en el
o, en el sudeste de Brasil.
Los jóvenes, en su mayoría menores de edad, han conseguido tumbar este viernes provisionalmente una reforma educacional del Gobierno del Estado, que preveía el cierre de escuelas. Lo han hecho valiéndose de protestas callejeras pacíficas —reprimidas de manera violenta por la Policía Militar— y ocupaciones de 200 centros de enseñanza.
El intento fallido de reforma ha echado por tierra la popularidad del gobernador Geraldo Alckmin, del liberal Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
Todo empezó cuando la Secretaría de Educación anunció en septiembre la “reordenación” de la educación pública estatal. La enseñanza básica en Brasil está dividida en tres ciclos —el fundamental 1, el fundamental 2 y el medio— y el proyecto prevé, en resumen, que los centros no los mezclen y se centren en uno específico para mejorar la calidad pedagógica.
Pero también se anunciaba el cierre de 92 centros. La red estatal ha perdido, entre 1998 y 2015, dos millones de alumnos, ya que muchas familias han trasladado sus hijos a centros privados, entre otros motivos.
En un país en el que los políticos anuncian, en todas las elecciones, la construcción de nuevos colegios para mejorar la débil educación pública, el anuncio del cierre desató la ira de estudiantes y familias. Además, el Gobierno no ha aclarado las supuestas ventajas de su plan, ya que muchas escuelas están superpobladas. La red del Estado tiene 5.147 centros y cuatro millones de alumnos. Con los cambios, 311.000 serían trasladados a otras escuelas, muchas de ellas lejos de sus casas.




