El 57% de las personas con VIH en el mundo aún no reciben tratamiento
La OMS recomienda que se medique a todos los infectados desde el primer momento.


La tranquilidad relativa con la que se afronta la infección por el VIH en los países occidentales no es extensiva al resto del planeta, que es donde se da la mayor parte de los casos.
La clave está en el acceso a la medicación, esa combinación de fármacos que ha conseguido que la mayoría de las personas infectadas que la reciben hayan cronificado la enfermedad. En el mundo, según los datos de Onusida hay 16 millones de personas medicadas, lo que representa el 43% de los infectados. El resto, 21 millones (el 57% de los afectados) aún no tiene acceso a los antivirales.
Hace un año, Onusida calculaba que más del 50% de los afectados que la necesitaban ya recibían medicación. Era un gran logro. Y no es que haya habido un retroceso. Lo que ha ocurrido este año es que los criterios de la propia OMS han cambiado: ya no se establece que hay que tratar a partir de un determinado deterioro del sistema inmunitario (el que se destruye por el efecto de VIH).
Ahora la evidencia científica ha demostrado que lo mejor es medicar desde el principio. Es preferible afrontar los posibles efectos secundarios de las pastillas que el deterioro del sistema inmunitario. Este lleva al sida, la inmunodeficiencia que causa que el afectado sufra múltiples infecciones, hasta llegar a un debilitamiento general que le ocasiona la muerte. Al cambiar los requisitos, ha aumentado el número de personas que deben ser tratadas. Y, de nuevo, hemos vuelto a que sean menos de la mitad de quienes lo necesitan.




