Papandreu dimitirá en cuanto se forje un acuerdo para un gobierno de coalición
El primer ministro acepta dar un paso atrás, según anuncia un portavoz del Ejecutivo. El líder del principal partido opositor se declara dispuesto a "ayudar" si Papandreu dimite.
El consejo de ministros previsto para esta tarde en Grecia será el último que presidirá Yorgos Papandreu, según ha anunciado un portavoz del Ejecutivo. Papandreu ha aceptado dar un paso atrás y dimitirá en cuanto se halle un acuerdo para la formación de un Gobierno de coalición.
El anuncio llega poco después de que Antonis Samaras, líder del centroderechista Nueva Democracia, principal partido de la oposición griega, entreabriera la puerta a un gobierno de transición que gestione la dramática crisis en la que se encuentra hundido el país heleno.
Samaras mantuvo hoy su pulso reiterando ante el presidente de la República su exigencia de que Yorgos Papandreu dimita, pero pareció recular en la petición de elecciones anticipadas que había mantenido hasta ayer.
"Estoy dispuesto a contribuir a una solución si Papandreu dimite", dijo Samaras delante de las cámaras de la televisión pública NET al salir de la breve reunión mantenida con el presidente de la República, Carolos Papulias. "Mientras Papandréu no se decida a dimitir, bloquea una solución", "mientras no dimita, bloquea las gestiones que dicta la Constitución", insistió el líder del principal partido de la oposición.
Fuentes cercanas a la negociación indicaron a este periódico que Nueva Democracia contempla ahora la posibilidad de entrar en un Ejecutivo de unidad nacional, que agruparía a todas las fuerzas parlamentarias -salvo los comunistas-.
El partido de centroderecha no estaría conforme, según esas fuentes, con que Evánguelos Venizelos, actual ministro de Finanzas, tome el relevo de Papandreu. Nueva Democracia estaría empujando para que el Gobierno de transición sea liderado más bien por alguna figura con un perfil técnico.
Yorgos Papandreu puso en marcha ayer el proceso para formar un Gabinete de unidad nacional que sea capaz de sacar adelante el plan de salvamento económico acordado la semana pasada con Europa. Se presentó por la mañana ante el presidente de la República, Karolos Papoulias, para anunciarle el inicio inmediato de las negociaciones. “La falta de acuerdo preocuparía a nuestros socios europeos sobre nuestra permanencia en la Eurozona”.
En su reunión con Papandreu, el presidente de la República afirmó que "el consenso es la sola y única vía" para salir de la crisis. Esta tarde está previsto también que se reúna el Gobierno.
Atenas es una lavadora política que se mueve a mil revoluciones y el problema es que la ropa no sale limpia. Papandreu sobrevivió el viernes a una moción de confianza tras arañar el apoyo de algunos diputados de su propio partido, el socialista Pasok, que habían amenazado con votar en su contra. Les convenció para que le ratificaran como primer ministro al prometer que se marcharía y cedería el paso a ese Ejecutivo de emergencia.
El poder de Papandreu lleva debilitándose en la calle y su partido desde que comenzó la crisis de deuda soberana. Pero el disparo en la pierna se lo pegó al convocar un referéndum sobre el rescate que ponía lo ponía en peligro. “Si dejo el poder, al menos, lo haré como alguien antiautoritario”, dijo el viernes en el Congreso.
Esto es Grecia, la tierra que inventó las palabras democracia y caos. A su fiesta nacional se le llama popularmente La fiesta del No. Se conmemora que el dictador Ionnanis Metaxas impidió la entrada de las tropas de Mussolini el 28 de octubre de 1940.
El exministro Stefanos Manikas reflexionaba sobre lo que vio el viernes en el Parlamento: “Llevo 40 años en política y creo que Grecia está en el peor momento de su historia, la política no está a la altura de la sociedad”. Algo muy similar expresaba Michiail Michailidis, que es el director de la Banda de Música Ciudad de Atenas y está llenando de música alegre las calles que la noche anterior estaban llenas de manifestantes. “Tiene que llegar a un acuerdo ya, esto es demasiado”, dijo. Es el sentir general. Un sondeo del periódico Proto Thema señala que el 52% de los consultados quiere un pacto y el 32% prefiere comicios.




