Régimen sirio mantuvo represión y pide a opositores que se entreguen
Las fuerzas de seguridad del régimen, que según los términos del acuerdo debían empezar a retirarse de las calles, redoblaron la violencia contra las marchas de opositores, especialmente en Homs.
La crisis siria ya no puede resolverse con diálogo o diplomacia. El último intento de conciliación, protagonizado por la Liga Árabe, quedó sepultado bajo una nueva oleada de violencia. El presidente Bachar el Asad perdió a todos sus aliados árabes, pero sigue confiando en que la fidelidad de su Ejército y la brutalidad de la represión acaben sofocando una revuelta que creció en los últimos siete meses.
Los presuntos acuerdos alcanzados entre el régimen sirio y la Liga Árabe no despertaron demasiadas esperanzas, dadas la intransigencia demostrada por El Asad y la tradicional irrelevancia de la institución regional. La jornada de día de rezos y de manifestaciones, constituía la prueba definitiva. El resultado confirmó las previsiones más pesimistas. Las fuerzas de seguridad del régimen, que según los términos del acuerdo debían empezar a retirarse de las calles, redoblaron la violencia contra las marchas de opositores, especialmente en Homs. Portavoces de la oposición dijeron que había ya nueve víctimas mortales. El Gobierno aseguró que reinaba la tranquilidad.
Homs, con una población de 800.000 personas, se convirtió en el agujero negro por el que desaparece cualquier posibilidad de transición pacífica en Siria. Según fuentes médicas de la ciudad, en los dos últimos días murieron unas cien personas. La prohibición de acceso a la prensa internacional, salvo excepciones elegidas por el régimen, impide verificar cuál es la situación real en Homs y en el resto del país.
De los testimonios telefónicos y correos electrónicos aportados por vecinos y activistas se deduce una rápida tendencia al caos. El ejército y la policía siguen disparando contra todo lo que se mueve y practicando detenciones masivas, pequeños grupos de militares desertores tratan de organizar una fuerza rebelde y proliferan las bandas armadas a favor y en contra del régimen.




