Papandreu suspendió referéndum y espera pacto con la oposición
"El Gobierno anuncia de forma oficial que no avanzara hacia un referéndum", dijo Evangelos Venizelos, ministro de economía heleno, en una intervención ante el grupo parlamentario socialista.
El primer ministro griego, Yorgos Papandreu, ofreció a la oposición conservadora abrir un proceso de negociación para superar la grave crisis política abierta en el país a raíz de su propuesta de celebrar un referéndum sobre el segundo rescate pactado en la UE. En caso de llegar a un consenso con sus rivales políticos, lo que permitiría aprobar en el Parlamento griego el plan de ayuda acordado en Bruselas, el líder socialista anularía la consulta pública. La iniciativa, que fue considerada en última instancia como un plebiscito sobre la permanencia del país en el euro, disparó todas las alarmas entre la clase dirigente europea y en los mercados desde que se anunció.
Frente a la ambigüedad del mensaje de Papandreu, el ministro de economía, Evangelos Venizelos, confirmó que no se celebrará el referéndum. "El gobierno anuncia de forma oficial que no avanzara hacia un referéndum", dijo Venizelos en una intervención ante el grupo parlamentario socialista después de desatar la tormenta al enfrentarse a Papandreu y rechazar públicamente la consulta.
En un comunicado hecho público tras una reunión de urgencia del consejo de ministros y después de una jornada en la que se han sucedido las especulaciones sobre una eventual dimisión de Papandreu y la caída de su gobierno, el primer ministro confirmó que encargó a dos de los diputados más influyentes de su partido, el PASOK, las negociaciones con los conservadores de Nueva Democracia. "Estaré encantado de no tener que celebrar un referéndum, que no era un fin en sí mismo", asegura Papandreu, que también defiende que está satisfecho de que la discusión, al menos ha hecho volver a sus cabales a mucha gente".
"Teníamos tres alternativas: la primera, catastrófica, era convocar elecciones anticipadas (…) la otra alternativa era el referéndum (…) y la tercera solución era alcanzar un consenso más amplio", declaró el dirigente ante el parlamento. "Aparte el tono y el contenido de nuestros socios (de la eurozona)… cuando nos dijeron cómo llevar a cabo nuestro referéndum, dejamos claro que se trataba de una decisión de un gobierno soberano. Podemos estar bajo supervisión económica, pero las instituciones democráticas son nuestras", defendió.




