Decenas de muertos tras una semana de lluvias torrenciales en Centroamérica
La situación más trágica se vive en El Salvador, donde al menos 32 personas murieron y más de 20.000 debieron ser evacuadas.
Los muertos se cuentan por decenas en Centroamérica después de una semana de lluvias torrenciales que pueden prolongarse todavía durante hoy y mañana. Según los últimos recuentos, entre 74 y 81 personas fallecieron en distintos países. La situación más trágica se vive en El Salvador, donde el presidente, Mauricio Funes, confirmó esta madrugada que al menos 32 personas murieron y más de 20.000 debieron ser evacuadas.
En la madrugada de este domingo, Cruz Roja reportó derrumbes de tierra caídos sobre comunidades rurales en tres sitios del territorio salvadoreño, donde más del 90% de su población habita en zonas de riesgo. Al menos 9 personas más fallecieron en Ciudad Arce, Lourdes Colón y una menor, en Coatepeque. Entre el sábado y el domingo, la cifra de muertos se duplicó.
Una de las últimas víctimas de los deslaves de tierra fue una niña: Emérita Morán, de 8 años de edad, quien falleció cuando era trasladada al hospital, debido a que un alud de tierra cayó sobre su vivienda.
Ante la gravedad que presenta el terreno, saturado por las lluvias que caído desde hace más de una semana, Protección Civil había decidido evacuar a la población en la zona de la quebrada Las Lajas, ubicada en el volcán de San Salvador, donde residen cientos de familias pobres. Los movimientos de tierra que están enterrando familias enteras podrían llegar hasta la capital salvadoreña, San Salvador, según aventuró el domingo el Ministerio de Medio Ambiente (MARN).
En Guatemala, los fallecidos ya son 28, mientras que en Honduras los muertos ascienden a 12 y en Nicaragua a al menos 7. Las autoridades de Costa Rica no habían informado anoche de que se hayan producido víctimas mortales en el país.
Los gobiernos de Nicaragua y Guatemala, también en El Salvador, llamaron a sus ciudadanos a acatar las órdenes de Protección Civil. Igualmente llamaron a que la Comunidad Internacional otorgue ayuda para las emergencias. El Banco Mundial ya puso a disposición 25 millones de dólares para la catástrofe.




